Asesinato Hilda Padilla Romero

Fichas de Keishla Pérez Bigio y William Avilés González.

“Nosotros vamos a ver el juicio en sus méritos”. Así lo anticipó Edwin Castro, abogado de William Avilés González, acusado junto a Keishla Pérez Bigio por el asesinato de la empresaria Hilda Padilla Romero, ocurrido el 30 de septiembre del pasado año en la avenida Los Filtros.

Las expresiones del letrado se produjeron tras concluir la vista de lectura de acusaciones contra Pérez Bigio, ante la jueza Nerisvel Durán del Tribunal de Bayamón y luego de una vista de status de los procesos en cuanto a su cliente.

Entretanto, el representante legal de Pérez Bigio, Carlos Beltrán anticipó a preguntas de la prensa que su clienta hará alegación de no culpabilidad, a pesar de que dijo en sala que utilizaría el plazo de 10 días —a los cuales tiene derecho— para informar su determinación.

“Obviamente, la alegación de Keishla va a ser no culpable”, señaló Beltrán.

La vista de lectura de acusaciones contra Avilés González se produjo el pasado 26 de mayo, día en que el tribunal ordenó su excarcelación tras radicar un recurso de “habeas corpus”. Este recurso fue radicado por la defensa debido a que el acusado permanecía detenido durante más de seis meses sin que se le celebrara al juicio en su contra. Avilés González permanece en libertad y es supervisado por la Oficina de Servicios con Antelación al Juicio.

Castro explicó que había solicitado el término de 10 días para notificar la alegación de su cliente pero, que al no responder, el Tribunal anotó la alegación de no culpabilidad.

Por otro lado, presentó una moción de desestimación en relación a los dos cargos por tentativas de asesinato de las hijas de la occisa, de 17 y ocho años, quienes iban en el vehículo Honda Pilot, manejado por su madre el día del crimen. 

“Lo que se argumenta es que, dándole crédito al testimonio del asesino confeso Luis González Martínez, no sabía que en ese vehículo iban dos menores. Él nunca tuvo la intención de dispara a ninguna menor, nunca fue contratado para disparar a ninguna menor, él no sabía que las menores estaban allí, no se puede cometer ningún delito. Y es dentro de ese contexto que la determinación que hubo de causa probable en esos dos delitos de tentativas de disparo a esas menores es contrario a derecho”, planteó Castro.

Por su parte, las fiscales Lizette Sánchez Vázquez y Jessica Correa declinaron comentar sobre cuántos testigos presentarán durante el juicio.

No obstante, dieron a entender que sería una cantidad similar a los presentados durante el proceso de vista preliminar. 

La jueza Durán señaló una nueva vista de status del caso para el 30 de julio a las 10:00 a.m. 

Según le teoría del ministerio público, Pérez Bigio, de 29 años, estaba molesta por el control que tenía Padilla Romero sobre los negocios de su padre y buscó a unos amigos del camino Los Martínez, en Caimito, a los que les ofreció dinero para sacar a su madrastra del medio y poder tener acceso al dinero de su padre.

Durante el proceso de vista preliminar, González Martínez testificó que por el asesinato de Padilla Romero, se le pagaron $1,500 de los cuales $750 gastó en ropa, en un celular y para comprar drogas.