Cárcel

Diez meses después de que se informara la muerte del recluso Nelson Viera Leduc, ocurrida en el campamento penal de El Zarzal, en Río Grande el pasado 15 de enero, la Policía confirmó hoy que se trata de un asesinato según reveló la autopsia.

Viera Leduc tenía 50 años de edad y su cadáver fue hallado en horas de la madrugada del pasado 15 de enero con signos de violencia.

Según un informe dado a conocer hoy por la Policía, el caso aparecía en las estadísticas como agresión agravada y fue reclasificado como asesinato según certificó la patóloga forense, doctora Rosa Rodríguez Castillo. La muerte se debió a un severo trauma corporal.

EL VOCERO publicó el pasado 1 de octubre que “el sistema correccional de Puerto Rico —cuestionado durante mucho tiempo a nivel estatal y federal por problemas de gerencia, hacinamiento y seguridad— registra un patrón de muertes de confinados que se acerca a las 550 en una década, por causas que van desde homicidio, suicidio y enfermedades hasta sobredosis de drogas”.

Los datos sobre estos decesos en las cárceles están contenidos en los informes anuales del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico (IEPR) examinados por EL VOCERO, así como en la información solicitada por este diario al propio Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR).

Del 1ro de julio al 27 de septiembre de este año, la agencia informó que 11 confinados habían fallecido. Mientras que en el año fiscal 2018-2019 se registraron 47 muertes. De estas, 16 fueron atribuidas a condiciones de salud, 15 están bajo investigación, siete a “causas por determinar”, cuatro por suicidio, cuatro por sobredosis de drogas y una muerte súbita.

El numero de muertes sigue en aumento. Anoche se informó sobre la muerte de un confinado en la cárcel de Las Cucharas de Ponce, por causas no determinadas.