Yess Motel, en Carolina.
La muerte se registró en Yess Motel, en Carolina. > Archivo / EL VOCERO 
 

Juan Miguel “Juanmi” Castillo Martínez y su pareja Jacqueline Lugo Colón, presuntos autores del asesinato de la joven madre Edmill de León García, fueron acusados anoche de cargos de asesinato y otras infracciones.

La jueza Lirio González Bernal les señaló fianzas individuales de $1.5 millones. Además, les fijó una fianza de $2.2 millones por apuntar contra los agentes que realizaron los arrestos, infracciones a la Ley de Armas y posesión de drogas.

La pareja sería ingresada en la cárcel al no prestar la fianza.

El sábado en la tarde, el hombre habría disparado contra De León García en una discusión mientras esta laboraba en Yess Motel, en Carolina.

Ayer, Castillo Martínez hizo admisiones procurando sacar del panorama a su pareja Lugo Colón, al sostener que no fue ella quien le ordenó disparar contra la empleada del motel.

Mientras, la mujer, de 23 años, hizo otras admisiones en las que procuraba “sacar” a su pareja, de 25 años, de la escena. Los eventos quedaron grabados por las cámaras de seguridad del motel.

A las 10:30 de la noche del domingo, los fiscales José Villamarzo y Héctor Rivera optaron por no tomar las declaraciones y la pareja fue llevada al Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Carolina. Allí fue sometida a una rueda de confrontación, en la que ambos fueron identificados por testigos del asesinato de la empleada de Yess Motel, quien tenía 26 años y era madre de una niña de tres años.

Jacqueline Lugo Colón y Juan
Los individuos implicados, identificados como Jacqueline Lugo Colón y Juan Miguel Castillo Martínez. > Suministrada

Los implicados fueron detenidos el domingo en la tarde en la barriada Bitumul, en Hato Rey, donde el individuo disparó contra los agentes que le cerraron el paso.

El arresto ocurrió casi una hora después de que agentes de la Uniformada comenzaron la búsqueda en la calle Rexach, en Barrio Obrero, tras divisar la guagua en la que huían.

Ambos habían sido advertidos de que no podían ir al sector San José, al residencial Manuel A. Pérez ni a otros lugares cercanos porque “serían sacados a tiro limpio”.

El designado comisionado de la Policía, Antonio López Figueroa, quien llegó a las estrechas calles entre las barriadas Bitumul e Israel al ocurrir los arrestos, les dijo a varias personas que Lugo Colón estaba en el asiento posterior de la guagua y le dio una mirada como si estuviera “poseída por demonios”.