María Milagros Charbonier
La exrepresentante del PNP, María Milagros Charbonier, fue acusada al igual que su esposo e hijo. >Josian E. Bruno Gómez/EL VOCERO

La defensa de la exrepresentante María Milagros “Tata” Charbonier, acusada por corrupción, insistió en la desestimación de los cargos en su contra al afirmar que la Fiscalía federal aún no ha podido subsanar los errores en el pliego acusatorio.

“El gobierno no ha subsanado el defecto de la acusación, ni ha proporcionado pruebas durante el descubrimiento de prueba. Pruebas de que tenía que sostener su caso frente al gran jurado. La acusación guarda silencio sobre la jurisdicción y, por lo tanto, no informa a Charbonier de todos los elementos esenciales del delito”, señala la moción presentada por la abogada y exfiscal federal Sonia Torres.

El ministerio público se opone a la desestimación de los cargos al alegar que Charbonier realizó actos oficiales que le ayudaron a ejecutar el esquema.

Asimismo, los fiscales federales Jonathan Edward Jacobson y María Montañez afirman que la exlegisladora novoprogresista usó su poder legislativo para inflar fraudulentamente el salario de su entonces ayudante, Frances Acevedo Ceballos.

Mientras, Torres reiteró que la Fiscalía alega que Charbonier fue acusada de cometer robo en relación con programas que reciben fondos federales, pero se niega a indicar qué programa, beneficios o fondos federales fueron afectados en este caso.

“La Sección 666 -cargo jurisdiccional, robo de fondos federales- requiere más que una conexión muy atenuada entre la supuesta conducta criminal y la unidad gubernamental que recibe los beneficios federales (en este caso, la Cámara de Representantes), más aun en este caso, en el que la conducta alegada no se relaciona con las funciones legislativas de Charbonier”, reza la moción.

Plantea que si la corte aceptara el argumento del gobierno federal, todos los legisladores estatales entrarían automáticamente en el ámbito de la Sección 666, independientemente de la conducta alegada.

“Llegar a esa conclusión daría lugar a un resultado evidentemente absurdo, contrario a la intención del Congreso (de Estados Unidos). Además, los fondos de la supuesta conducta ilegal no son fondos federales, sino salarios pagados a una empleada de la Cámara de Representantes, la coacusada Acevedo”, indica el escrito.

Torres recordó que el gobierno argumentó que el salario de Acevedo no es “de buena fe”, porque según la Sección 666 supuestamente estaba “inflado”.

“El gobierno presenta el argumento de la ‘inflación’ sin alegar que Acevedo describió engañosamente sus horas de trabajo o no completó satisfactoriamente el trabajo por el que le pagaron. Tampoco hizo referencia a ninguna política, regulación o estatuto para indicar cuál debería haber sido el salario de Acevedo. Así, su argumento se basa únicamente en lo que el gobierno cree que vale la labor de Acevedo. Ese no es el estándar. El Congreso eligió separar los salarios de la Sección 666, y el gobierno no puede obviar los términos claros del estatuto en su intento demasiado entusiasta de procesar a Charbonier”, acotó la abogada de la exrepresentante.

Además de Charbonier y Acevedo Ceballos, fueron acusados el esposo y el hijo de la exlegisladora, Orlando Montes Rivera y Orlando Gabriel Montes Charbonier, respectivamente.

El grupo enfrenta cargos por conspiración, robo de fondos federales, soborno, comisiones ilegales y fraude electrónico de sus servicios honestos.

Charbonier también enfrenta un cargo por obstrucción a la justicia.

Según el pliego acusatorio, a principios de 2017 Charbonier infló el salario de Acevedo Ceballos de $800 quincenales a $2,100. Esta cantidad aumentó a casi $2,900 en septiembre de 2019. De cada cheque inflado, Acevedo Ceballos acordó que se quedaría con una parte y le pagaría una comisión de entre $1,000 y $1,500 a Charbonier, su esposo e hijo.

Se alega que hasta julio de 2020 Charbonier recibió por lo menos $100,000 en sobornos y comisiones ilegales por medio del esquema imputado.