Pelea de gallos

El Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito con sede en Boston, confirmó la decisión del juez federal Gustavo Gelpí, de que se mantengan prohibidas las peleas de gallo en Puerto Rico.

El Club Gallístico de Puerto Rico y la Asociación de Gallos Fino de Pelea, habían solicitado que se declarara inconstitucional la ley estadounidense que prohibió las peleas de gallo a partir de diciembre de 2019.

“Los demandantes argumentan que las peleas de gallos en Puerto Rico son conducta expresiva con derecho a la protección de la Primera Enmienda. Nosotros discrepamos. La afirmación de los demandantes de que las peleas de gallos expresan su cultura y sentido de autodeterminación profundamente arraigado es insuficiente para demostrar que su patrocinio o exhibición de gallos de pelea sería razonablemente entendido por el espectador como comunicativo”, señala la orden.

la orden del panel de jueces integrado por Sandra Lynch, David Barron y Jeffrey Howard.

La orden de Gelpí expresaba que “el Tribunal claramente entiende el impacto económico que tendría el prohibir las peleas de gallos. Sin embargo, sin ningún argumento válido legal, el Tribunal no puede actuar como un ‘superlegislador’ para enmendar o apelar el trabajo del Congreso”.

Los demandantes argumentaban que el Congreso violó su “debido proceso” debido a que la Isla no tiene “representación real” ante la Rama Legislativa federal. 

Los dueños de galleras han expuesto que más de 27,000 personas quedan desempleadas, entre empleos directos e indirectos, según han manifestado los dueños de galleras. La industria genera $65 millones anuales a la economía local.