Rosa Emilia

El exespecialista en inteligencia de la Fiscalía Federal, Francisco Reyes siguió los canales administrativos para tramitar un permiso para realizar un viaje personal a Rusia, el cual le levantó preocupación al gobierno federal.

Así lo reconoció Jim Kirder, de la Oficina del Inspector General (OIG), testigo del Departamento de Justicia estadounidense a preguntas de la abogada de Reyes Caparros Bamily López, en la continuación del juicio que se sigue por alegadas represalias y hostigamiento laboral contra la fiscal federal Rosa Emilia Rodríguez Vélez.

La fiscal no estuvo presente durante el proceso judicial que preside el juez visitante de New Hampshire, Joseph Laplante.

Reyes Caparros le envió un correo electrónico a su supervisora Lisa Western, oficial administrativa de la fiscalía federal en el que le comunicó sobre su intención de efectuar el viaje a ese país de Europa Oriental.

La invitación al viaje le fue extendida por un amigo de la infancia, identificado como Kaleb Rodríguez Cruz. La actividad era uno cultural, era denominada “Forum 2013 Rusia”.

El Negociado de Investigaciones Especiales (FBI) y la OIG, efectuaron sendas investigaciones a Reyes Caparros por el referido viaje. Ambas pesquisas tuvieron resultados negativas sobre la comisión de delitos. Las mismas se iniciaron en octubre de 2013. La investigación del OIG culminó el 3 de septiembre de 2014 y la del FBI el 22 de diciembre de 2015.

El demandante nunca efectuó el viaje.

A preguntas de López sobre por qué se exacerbó la preocupación del viaje a Rusia, Kirder respondió porque era la primera vez que la OIG recibía este tipo de referido y porque el demandante era un empleado federal y les preocupaba que este pudiera recibir influencia del gobierno ruso.

Señaló que la pesquisa de la OIG se inició como una criminal. Posteriormente, se determinó que no había evidencia suficiente para que sostuviera una violación criminal como para la radiación de cargos.

Empero, el testigo manifestó que se continuó una pesquisa administrativa.

Durante el directo a cargo del abogado del gobierno federal, Jason Weida, Kirder indicó que a su oficina le preocupó el hecho de que Reyes Caparros, utilizó el correo electrónico oficial para enviarle una foto de su pasaporte a Rodríguez Cruz.

Posteriormente, López le notificó al testigo que Rodríguez Cruz es el esposo de la cónsul de Rusia en Puerto Rico, Anastasia Kitsul.

El informe del OIG contiene dos hallazgos: que Reyes Caparros violó la prohibición de utilizar su correo electrónico para un asunto personal y que tuvo un “pobre juicio” al aceptar un viaje a Rusia, siendo un especialista en inteligencia, cuyo puesto le da acceso a información secreta.

Ante cuestionamientos de López, Kirder insistía en que el demandante debió haber llenado un formulario sobre el viaje a países extranjeros. Empero, reconoció que esa política solo aplica a los viajes oficiales.

Durante el directo del abogado de Weida, se presentó en sala un correo electrónico que le envió a Jay Macklin, del “General Counsel Office”, a Kirder en el que se le informó que el FBI corroboró que el ruso que le hizo la invitación a Reyes Caparros y a su amigo era en efecto un espía ruso.

Kirder manifestó a preguntas del letrado que la entidad rusa era un blanco del gobierno estadounidense.

Luego, a preguntas de López sobre si Reyes Caparros debía ser una persona sospechosa por recibir una invitación de un amigo de la infancia para viajar a un país extranjero, Kirder le contestó en un principio que no estaba capacitado para responder a su pregunta porque no estuvo a cargo de la pesquisa.

Entonces, la abogada insistió en la pregunta y el testigo le contestó “eso era irrelevante a nuestra investigación”.

“¿Sabe que el demandante no fue al viaje?”, preguntó López. El testigo le respondió en la afirmativa.