Félix Verdejo

Verdejo se entregó el pasado 2 de mayo a las autoridades federales. >Brandon Cruz González/EL VOCERO

El boxeador Félix Verdejo Sánchez se declaró no culpable de los cargos por “carjacking” y secuestro que desembocó en el asesinato de Keishla Rodríguez Ortiz, matar intencionalmente a un niño no nacido y uso de un arma de fuego durante la comisión de un delito violento.

El deportista compareció a la vista de lectura formal de cargos y de fianza ante la magistrada federal Camille Vélez Rivé.

El púgil, de 27 años, consintió que la audiencia se celebrara de forma virtual.

A preguntas de la magistrada, la defensa del boxeador indicó que no tenía planteamientos para presentar durante la vista de fianza.

El fiscal Jonathan Gottfried solicitó que permaneciera detenido hasta la celebración del juicio en su contra por representar un riesgo de fuga y un peligro para la comunidad.

La Oficina de Probatoria recomendó que permaneciera detenido.

“Dado que es un caso de presunción y como no se presentó evidencia, la presunción es que el señor Verdejo representa un riesgo de fuga y un peligro para la comunidad”, afirmó Vélez Rivé.

Verdejo es representado por los abogados David Ruhnke, Laura Maldonado y José F. Irizarry.

El pliego acusatorio alega que Verdejo y Luis Antonio Cádiz Martínez, el otro detenido por el crimen de Keishla, se ayudaron entre sí, con la intención de causar la muerte o lesiones corporales graves, tomaron un vehículo motorizado de la persona (el Kia Forte 2016 de Keishla) que fue transportado, enviado o recibido en la interestatal de comercio exterior, por la fuerza, la violencia y la intimidación, resultando en la muerte de la joven de 27 años.

El 29 de abril de 2021 o alrededor de esa fecha, los acusados, ayudándose e instigándose mutuamente, confiscaron, confinaron y secuestraron ilegalmente, y de otro modo retuvieron a Keishla Rodríguez Ortiz, lo que resultó en su muerte. Al cometer o promover la comisión del secuestro, los acusados ​​utilizaron un medio, "facilidad e instrumentalidad del comercio interestatal o extranjero", en referencia una guagua Dodge Durango y teléfonos celulares.

Según el pliego acusatorio, Verdejo usó y portó, a sabiendas, un arma de fuego durante y en relación con un delito de violencia, por el que podría ser procesado en un tribunal de los Estados Unidos.

Se agregó que los acusados, ayudándose e instigándose mutuamente, cometieron el secuestro y el robo de auto descritos y causaron intencionalmente la muerte de un niño en el útero. Keishla estaba embarazada. 

Hallazgos especiales detallados en el pliego

Cada acusado mató intencionalmente a Keishla Rodríguez La Ortiz.

Cada imputado participó intencionalmente en un acto, contemplando que la vida de una persona sería arrebatada o con la intención de que la fuerza letal fuera utilizada en conexión con una persona, que no sea uno de los participantes en el delito, y la joven murió como resultado directo del acto.

Cada imputado se involucró intencional y específicamente en un acto de violencia, sabiendo que ese acto creaba un grave riesgo de muerte para Keishla Rodríguez Ortiz, de modo que la participación en el acto constituía un desprecio imprudente por la vida humana y la víctima murió como resultado del acto.

Para cada acusado, la muerte o las lesiones que resultaron en la muerte, se produjeron durante la comisión de un secuestro de Keishla.

Cada acusado cometió el delito de una manera especialmente atroz, cruel o depravada que implicó un abuso físico grave a la joven.

Cada acusado cometió el delito después de una planificación sospechosa y premeditación para causar la muerte de Keishla Rodríguez Ortiz.

Verdejo consiguió que la comisión del delito pagando, o bajo la promesa de pago, cualquier cosa de valor pecuniario.

Luis Antonio Cádiz Martínez, cuya vista de lectura formal de cargos y de fianza será hoy las 2:00 p.m., cometió el delito en espera del recibo de algo de valor pecuniario.