Lonely little kid in front of a window
Las autoridades federales informaron que cuando utilizan el término “rescatar la víctima” se refieren a que el menor o la menor fueron identificados y lograron rescatarlo de la tipología de abuso. >Suministrada

En lo que va de año, la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional y Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (HSI-ICE, por sus siglas en inglés), ha rescatado sobre 60 víctimas menores de edad de ofensores sexuales en Puerto Rico.

El dato constituye un aumento dramático en este tipo de casos, según informó el agente especial del Puerto Rico Crimes Against Children y portavoz de prensa interino del HSI-ICE, Alek Pacheco. El Puerto Rico Crimes Against Children está integrado por el ICE y el FBI.

“Estamos viendo que muchos casos tienen múltiples víctimas. Obviamente, con la pandemia, el hecho de que los ofensores estuvieran encerrados, proveyó para que un solo ofensor tenga más de una víctima”, afirmó Pacheco, en entrevista con EL VOCERO.

Explicó que han trabajado casos que han tenido de cinco a seis víctimas identificadas y rescatadas “y eso es un aumento como de 30% si lo comparamos con el 2019 y 2020, y no hemos cerrado el año”.

“Y tenemos investigaciones bien ‘heavy’ que estamos identificando víctimas para rescatar, por lo que yo pudiera pensar que el número puede llegar a 90 fácil”, abundó, para dramatizar la gravedad del asunto en Puerto Rico.

Más arrestos

El funcionario detalló que para el año fiscal 2020-2021 han logrado en promedio 25 arrestos. El año fiscal en el gobierno federal se inicia en octubre.

“Cuando usamos el término rescatar la víctima, es que la identificamos y la rescatamos de la tipología de abuso. Significa que estaban siendo extorsionadas, sextorsionadas, que estaban siendo abusadas sexualmente, que estaban siendo inducidas a tener algún tipo de actividad sexual criminal, siendo explotadas por medios cibernéticos o presenciales”, explicó,

Aclaró que al hablar de estos casos “no significa necesariamente que las víctimas estaban encerradas en algún lugar, sino que las rescatamos del abuso”.

Expuso que habían tenido ofensores que estaban en la mira del HSI-ICE y que en un momento dado salieron del radar y una vez surgió la pandemia por el covid-19, continuaron con su conducta delictiva.

Amplio el perfil del depredador

Pacheco observó que no existe un perfil del depredador sexual, ya que la agencia ha arrestado personas de toda clase social, económica y nivel de educación.

Informó que han arrestado ofensores sexuales desde los 18 años hasta septuagenarios.

“Nosotros no podemos dar unas características específicas para poder determinar que una persona es un ofensor. Porque en la experiencia nuestra, hemos arrestado personas desde jefes de familia, de diferentes clases sociales, diferentes profesiones, divorciados, viudos, diferentes edades”, expuso.

Señaló que establecer características “es literalmente imposible porque no hay nada que apunte a que una persona con X edad, o clase social o género, sea un ofensor sexual”, lo cual es un dato importante a tener en cuenta.

Explicó que recientemente se detuvo a un hombre de 70 años, el cual presentaba múltiples condiciones de salud, y había estado asociado a esta conducta ilegal.

Pacheco destacó que los ofensores sexuales buscan tanto niños como niñas, aunque la predilección es por las menores.

“Antes veíamos más (predilección) por adolescentes y ahora estamos viendo entre las edades de siete y ocho años. Las edades de las víctimas que hemos visto, han ido en descenso y hemos hecho varios allanamientos donde hemos encontrado mucho material (pornográfico) de infantes, de bebés de meses, literalmente”, agregó.

Acercamiento a través de redes sociales

Pacheco indicó que también han observado aumento en el uso de plataformas como Telegram, Tic Tok y Snapchat, para el acercamiento a las víctimas. Tradicionalmente se utilizaba Facebook, Messenger o Instagram.

“Así que menores que no estaban inmersos en la tecnología se metieron y eso proporciona la cantidad de abusos, la exposición al mundo virtual de los niños y adolescentes”, apuntó.

El funcionario hizo un llamado a los padres de menores de edad a estar pendientes de las redes sociales en las que participan e interactúan sus hijos.

“Tenemos padres protectores, pero tenemos que poner en perspectiva lo que es para un papá supervisar la actividad en línea porque muchas veces los hijos están cogiendo sus clases virtuales, lo que dificulta a los padres tener una supervisión directa con los niños porque la presencia en línea es demasiado. Pero sí, los padres han sido protectores en la mayoría de los casos”, reconoció.

Al ser cuestionado sobre la forma en que advienen en conocimiento de los casos, Pacheco explicó que principalmente es a través del Centro Nacional de Niños Desaparecidos y Explotados y de la Policía de Puerto Rico.

“Tenemos múltiples vías. El Centro nos refiere casos porque los proveedores de servicio —entiéndase las redes sociales que están en Estados Unidos— si ven actividad sospechosa refieren esa actividad sospechosa al Centro y si el Centro entiende que el caso es en Puerto Rico nos envía el referido. Así que ese es uno de los más que nos reporta, porque es el filtro de las redes sociales y de los proveedores de servicio y también tenemos la Policía de Puerto Rico, a quien hemos estado activamente adiestrando tanto a los cadetes como a los agentes que ya están en la calle”, aseveró.

Agregó que han obtenido información a través de padres que han acudido a la presentación del programa de prevención iGuardian y que conocen la jurisdicción del HSI-ICE y los llaman directamente a las líneas de orientación.

También les llega información a través de los departamentos de la Familia, Educación y Salud, entre otros.

El programa iGuardian comparte información a los menores de edad sobre los peligros del entorno en línea, cómo mantenerse seguro y cómo reportar actividades sospechosas. 

Para reportar casos de explotación sexual de menores, pueden llamar al 787-729-6969.