Cárcel Federal, MDC, Guaynabo

El Centro de Detención Metropolitano de Guaynabo (MDC, por sus siglas en inglés).

German Henry Pérez Rivera, a quien se le imputa incitar a su hija de 15 años a tomarse fotos desnuda y coaccionarla para tener relaciones sexuales con él, fue ingresado en el Centro de Detención Metropolitano de Guaynabo (MDC, por sus siglas en inglés) donde permanece recluido. 
 
Pérez Rivera, de 46 años, fue detenido por agentes del Departamento de Seguridad Nacional y Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (DHS-ICE) el 12 de agosto pasado.
 
El hombre enfrenta cargos por persuadir, incitar y coaccionar a una menor para incurrir en una conducta sexualmente explícita para producir material pornográfico; intentar recibir imágenes sexualmente explícitas de menores e incitar a una menor a incurrir en actividad sexual.
 
De acuerdo a una declaración jurada que acompaña la denuncia radicada por la fiscal Jennifer Hernández, el 2 de agosto, agentes de la Policía de Puerto Rico se comunicaron con el DHS-ICE para informar que Pérez Rivera, quien es el padre biológico de la adolescente de 15 años, presuntamente incitó a su hija a tomarse fotos sin ropa e invitarla a tener sexo.
 
El documento menciona que la madre de la menor, quien tuvo cuatro hijos, falleció hace unos años debido a un cáncer. La adolescente tenía cuatro años cuando murió su progenitora.
 
Dos de los menores de esta familia pasaron a estar bajo la custodia de sus abuelos paternos y otros dos, incluyendo la perjudicada, a la familia materna.
 
Luego de varios años sin tener contacto con su familia, la jovencita contactó a su padre y sus hermanos a través de las redes sociales. Según supo EL VOCERO, comenzó a tener contacto con su padre desde hace dos meses. 
 
El pasado 31 de julio la menor le dijo a un testigo del gobierno que se comunicó con su padre, a través de la aplicación WhatsApp y le dijo que no la veía como una hija y le solicitó fotos sin ropa.
 
Al conocer este relato, el tío de la víctima radicó una querella en la división de Delitos Sexuales de Vega Baja. Pero la joven se asustó y borró los mensajes de texto y de voz.
 
Ese mismo día, el DHS-ICE contactó a la menor y a su tío, quien autorizó que el celular de la joven fuera registrado. El aparato fue llevado al laboratorio de la agencia donde un análisis forense del celular de la menor, reflejó varios mensajes de texto y voz en los que se la incitaba a tomarse fotos sin ropa.
 
“Mami, no te voy a defraudar, te lo juro por Dios. Envíame todas las que te tomaste, sea con ropa o sin ropa, lo que sea, ya yo te vi chiquitita desnuda. Ya eres grande. Aquí no hay más nada que buscarlas, necesito verlas por favor”, señala la declaración jurada respecto de uno de los mensajes recuperados.
 
Otro de los mensajes decía: “Mira, confía en mi, eso nadie lo va a saber, te lo juro por mi, te lo juro por mis hijas, te lo juro por tu mai, que está muerta, nadie lo va a saber y mi celular tiene contraseña, nadie lo va a ver”.
 
“Nunca te voy a defraudar en toda mi p…vida, cuenta y jura, por eso yo necesito verlas con o sin ropa”, reza otro de los mensajes.
 
La joven fue entrevistada por los agentes del DHS-ICE e indicó que extrañaba tener un padre, que ella buscó tener contacto con su familia paterna y hermanos. 
 
La perjudicada le dijo a los agentes que su padre le preguntó hace unos dos o
tres meses si lo veía como su padre o como algo más y si estaba dispuesta a tener relaciones sexuales con él.
 
Asimismo, le indicó que quería verla en su cama y que le iba a decir a su esposa que se fuera de la habitación.
 
“Que quería besarla y tener sexo con ella”, indica el documento.
 
De igual forma, la joven le contó a los agentes que se sintió presionada por su padre y le envió dos fotos, una vistiendo mahones y otra en traje de baño y que las borró rápidamente.
 
La joven le comunicó a los agentes que tenía miedo ir a las tiendas o a la escuela por temor a que su padre fuera por ella.
 
El 12 de agosto los agentes federales ejecutaron una orden de allanamiento en Corozal y le confiscaron el celular al imputado.
 
Se alega que este renunció a sus derechos y al ser entrevistado por los agentes, dijo que sabía que estaba siendo entrevistado con relación a su hija, que le había pedido fotos sin ropa y que “era posible que le haya preguntado a su hija si quería tener sexo con él”.
 
Dijo que el propósito de su petición era para ver si ella lo veía como hombre o como su padre. 
 
La vista preliminar fue señalada por la magistrada federal Camille Vélez Rivé para el 16 de agosto.