narcotrafico

Analistas evalúan el problema del narcotráfico y la gestión del gobierno local al solicitar más recursos a la administración de Biden.  >Archivo/EL VOCERO

El diccionario de la Real Academia Española define el narcotráfico como el “comercio de drogas tóxicas a gran escala” y es esta naturaleza económica y su estrecho vínculo con el área de la salud lo que, a juicio de varios analistas, el gobierno debe abordar para reducir su impacto en la sociedad.

Hace unos días el gobernador Pedro Pierluisi solicitó al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que asigne más recursos del gobierno federal para combatir la entrada de drogas ilegales a la Isla, luego de que la semana pasada fue asesinado el oficial de Aduanas y Protección Fronteriza, Michel O. Maceda, durante una intervención con narcotraficantes en la costa de Cabo Rojo, donde resultaron heridos otros agentes.

Pierluisi dijo que “el tráfico de drogas en el Caribe es un dilema de seguridad nacional” y comunicó a Biden que el alza en el nivel de violencia por el narcotráfico, “se debe en gran parte a la ubicación estratégica de la Isla porque es un punto de transbordo para el contrabando de drogas ilegales desde América Central y del Sur, así como de otras islas caribeñas a Estados Unidos”.

Al ser abordado por EL VOCERO, el especialista en asuntos sociales y profesor de Justicia Criminal de la Universidad Interamericana, José Raúl Cepeda, destacó que el narcotráfico, en esencia, no es un problema policiaco, sino uno arraigado en el capitalismo.

“Se trata de una empresa de capital desregulada y criminalizada. Es delito porque así quedó establecido en la década de los setenta bajo la administración del entonces presidente (de Estados Unidos) Richard Nixon”, explicó el educador.

Mientras, el criminólogo Gary Gutiérrez destacó que el narcotráfico ha continuado afectando a pesar de los múltiples esfuerzos para combatirlo de parte de las autoridades locales y federales por medio de la instalación de radares y la desarticulación de organizaciones internacionales.

“El problema del narcotráfico siempre va a estar ahí mientras sea un negocio ilegalizado que tiene unas ganancias que permiten perder un 90% de la producción y aún ser rentable”, sentenció el criminólogo.

Según La Fortaleza, en abril de 2021, agentes federales incautaron 2,378 kilogramos de cocaína y otros 609 el 7 de julio de este año. En lo que va de las siete semanas del año fiscal federal 2023 se han incautado 19,601.36 libras de drogas.

Despenalizar como alternativa

Ambos expertos coincidieron en que se requieren nuevos enfoques, como puede ser la despenalización del uso y posesión de sustancias controladas.

“Ningún criminólogo serio en el mundo puede estar hablando de que la prohibición funcionó. Después de 50 años de prohibición, hay más diversidad de drogas, tenemos más gente trabajando en este negocio que incluso ha desarrollado nuevas maneras de generar ganancias”, agregó Gutiérrez, quien advirtió que a medida que la situación económica en países se ve afectada por políticas neoliberales, se disparan los negocios ilegalizados como el narcotráfico y la piratería, ya que la gente se mueve a este tipo de actividad para sobrevivir.

Por su parte, Cepeda destacó que es necesario “invertir en servicios de salud y la creación de empleos con salarios dignos que permitan vivir en el País, de manera que los jóvenes no tengan que recurrir al narcotráfico”.

“Mientras no aceptemos esta realidad, vamos a seguir mendigando dinero a los federales”, sentenció el profesor al hacer referencia a la solicitud del gobernador al presidente Biden para que asigne más fondos para atajar el narcotráfico.

Cepeda insistió en que “la única solución contra el narcotráfico a corto y largo plazo es seguir despenalizándola” y mencionó que varios estados han comenzado a implementar esta iniciativa al punto de que se han movido de medicalizar ciertas sustancias y permitir su uso recreativo.

“Eso no tiene vuelta atrás y no van a volver a los setenta porque se dieron cuenta de que, a medida de que despenalizan ciertas drogas, baja la violencia”, añadió.

A evaluar la medicalización

Cepeda subrayó la necesidad de que, a nivel local, se evalúe el efecto que tuvo la medicalización de la marihuana en la industria del narcotráfico, ya que teoriza que esta medida ha sido la única implementada en Puerto Rico que ha logrado disminuir la cantidad de puntos de droga en el País.

“Al medicar la marihuana, le quitaste al mercado de drogas ilegales de Puerto Rico la droga de volumen”, recalcó Cepeda, quien, sin embargo, advirtió que esto también pudo haber provocado un incremento en la violencia, ya que las organizaciones se vieron forzadas a expandir sus territorios para alcanzar una mayor clientela y así mantener sus niveles de ganancias.

De manera similar se expresó el sociólogo Emilo Pantojas, quien recordó que desde la estrategia de la “mano dura” contra el crimen implementada en la década de los noventa bajo la administración del entonces gobernador Pedro Rosselló “nada ha funcionado”.

“Sería interesante ahora tratar el asunto como lo que es, un crimen guiado por una enfermedad crónica que es la adicción. Por lo tanto, una posible solución es la medicalización, que no es lo mismo que legalización”, comentó el también profesor del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico.

Planteó que esta estrategia se podría implementar en casos relacionados al fentanilo, una sustancia que ha provocado numerosas muertes en los pasados años, incluyendo en el sistema carcelario.

“Este enfoque podría controlar la situación, no va a resolverla y hasta va a crear nuevos problemas, pero estos quizás serían más manejables”, reiteró.

Atada a la corrupción

En cambio, el criminólogo Gutiérrez sostuvo que también es imperativo atender la corrupción gubernamental si se desea controlar el narcotráfico, ya que ambos problemas van atados de la mano.

“Ninguna actividad económica ilegalizada funciona sin que exista la corrupción. En Estados Unidos eso está comprobado a través de la historia desde cuando el ejército protegía los trasiegos de opio en el sur de Asia para que los generales le sirvieran durante la Guerra de Vietnam hasta el caso de Irán Contras”, aseveró.

Gutiérrez recordó que la corrupción y el narcotráfico operan en una especie de simbiosis que desemboca en lavado de dinero y venta de influencias que permite acceso a políticos y funcionarios gubernamentales.

“La corrupción es el verdadero problema principal de criminalidad del país, mientras tanto las acciones del gobierno siguen dirigidas a contentar la base política conservadora que cree que con la mano dura y con cuatro pescozones se va a resolver la situación. Es hora de admitir el fracaso de las posturas económicas y tomar nuevas acciones”, concluyó.

De acuerdo con La Fortaleza, entre el 2019 y 2020 la Administración Nacional de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), informó la necesidad de tener más presencia federal en la Isla porque Puerto Rico, Florida, California y Pennsylvania, son las cuatro jurisdicciones con mayor cantidad de incautaciones de drogas ilegales.

Recibe más información sobre esta y otras noticias. Pulsa aquí si eres usuario de Android o de iPhone.