Maceira
El exsecretario de Asuntos Públicos de La Fortaleza, Anthony Maceira. >Archivo/EL VOCERO

El exsecretario de Asuntos Públicos de Fortaleza, Anthony Maceira, al testificar ayer en el segundo día de juicio federal contra el productor Sixto Díaz Colón por cargos de extorsión y destrucción de evidencia, aseguró que salió con miedo, indignado y lleno de preocupación de los encuentros que tuvo durante el verano del 2019 con el hoy acusado.  

Según el también exdirector ejecutivo de la Autoridad de Puertos, en dos instancias el productor de radio y televisión, conocido como Sixto George, le solicitó el pago de $300,000 para entregarlos a Raúl “Raulie” Maldonado Nieves, hijo del exsecretario de Hacienda Raúl Maldonado Gautier, y de esta manera detener la divulgación de información que “destruiría” la administración del entonces gobernador Ricardo Rosselló Nevares.

“Simplemente fue modo de gánster. Te ponen la mano en el hombro y te dice no quiero hacerte daño, pero si no hace ‘x’ voy a hacer ‘y’”, narró Maceira sobre las reuniones con Díaz Colón, las cuales además describió como “estar en una película o serie”.

Maceira relató que se encontraba trabajando en la Fortaleza cuando recibió un mensaje el 20 de junio del 2019, a través de la modalidad secreta de la aplicación Telegram de parte de Díaz Colón, en el cual le reveló que Raulie tenía información contundente con el potencial de fastidiar la administración, comenzando por Rosselló Nevares, y que Raulie lo responsabilizaba del “tiroteo” público que enfrentaba su padre en esos momentos.

“Te lo digo hermano, el hijo de Raúl los va a destruir a otros niveles. No sé qué vas a hacer tú, pero si no lo paran los populares van a estar 30 años en el poder. Hay que parar esto. Esto es una locura”, reza parte del mensaje que recibió Maceira, quien declaró que, al sentirse amenazado, procedió a hacerle copia y grabarlo en su teléfono.

Luego, Maceira dijo que le notificó al entonces gobernador Rosselló Nevares y al secretario de la Gobernación, Ricardo Llerandi y después se comunicó con el productor para concretar una reunión al día siguiente en el restaurante Musa en Santurce.

Primera reunión

“Necesitaba información, ya que esto representaba una amenaza. Dijo que nos iban a destruir. Estaba asustado y preocupado, ya que era alguien con quien tenía que lidiar debido a la naturaleza de mi trabajo, como la cara y la voz del gobierno. Se trataba de un productor, así que tenía que tomar esto como una amenaza seria. Tenía miedo”, sostuvo el testigo, quien reveló que optó por grabar el encuentro en su teléfono ante la posibilidad de que necesitara evidencia para presentar una denuncia.

Indicó que el restaurante estaba lleno y había mucho ruido por la música y los comensales.

“Le informé que entendí que el mensaje era una amenaza y que así lo asumí. El respondió que lo que vio nos iba a destruir. Dijo ‘lo siento que sentiste que era una amenaza, pero el hecho es que los va a destruir”, recordó Maceira, quien destacó que el productor atribuyó el tono del mensaje a que Raulie se encontraba a su lado al momento del envío.

El también licenciado acentuó que en múltiples ocasiones Díaz Colón sostuvo que la información acabaría con la administración, y para detener a Raulie de publicar el material, debía pagar $300,000.

De acuerdo con Maceira, el productor también le exigió su colaboración en la renovación de los contratos que dos compañías tenían con el Departamento de Hacienda y la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP) para servicios de “innovación social” y la compra de pautas publicitarias con fondos gubernamentales para una sección de “Buenas Noticias” que crearía en uno de sus programas, Nación Z, donde el gobierno tendría total control del contenido.

El exsecretario narró que el acusado planteó la posibilidad de ser contratado como consultor externo, ya que el equipo de Fortaleza no contaba con experiencia en comunicaciones para atender la crisis que enfrentaban, incluyendo la publicación de una historia de portada en EL VOCERO con una foto de Maldonado Gautier en la cual se reveló que Hacienda estaba en la mirilla de las autoridades federales.

“Sentí que eso fue una falta de respeto a mi puesto, al gobierno y a mi persona. Sentarse ahí y, como si fuera normal, pedir esto de esta manera”, abundó el testigo, quien añadió que el productor hizo mención de varios talentos que alegadamente tenía bajo su control como los locutores Rocky The Kid, Red Shadow, la presentadora de televisión y radio Angelique “La Burbu” Burgos y el comediante Jorge “El Molusco” Pabón.

Tras el encuentro, Maceira solicitó ayuda a su amigo y exdirector de la administración de Asuntos Federales (PRFAA, en inglés), Carlos Mercader, para contactar al exsecretario del Departamento de Seguridad Pública (DSP), Héctor Pesquera, para que lo aconsejara para denunciar lo que catalogó como un acto de extorsión al Negociado de Investigaciones Federales (FBI, en inglés).

Segundo encuentro

Pasaron los días y comenzaron las filtraciones del chat de Telegram, lo que provocó protestas masivas en todo el País y múltiples renuncias de funcionarios. Esto coincidió con los arrestos por parte del FBI de exfuncionarios como Julia Keleher y Ángela Ávila, el despido de Maldonado Gautier de sus cargos de oficial financiero del gobierno y secretario de la Gobernación, y la cancelación de contratos a la empresa BDO, vinculada a este último. El 14 de julio, Díaz Colón volvió a enviar otro mensaje a Maceira. En ese momento la entonces primera dama, Beatriz Rosselló, le notificó que era procurado por el productor.

“Llamé a Héctor Pesquera porque no había tenido contacto con FBI. Tuvimos una conferencia con Douglas Leff (jefe de la dependencia en Puerto Rico en ese momento) y le dijo todo. Los mensajes, el encuentro en Musa y él me preguntó si estaba dispuesto a ser testigo y le dije que sí”, continuó.

Durante los intercambios, según el testigo, el acusado requirió que el nuevo encuentro fuera en “un lugar privado para evitar problemas innecesarios” y eventualmente lo citó en otro restaurante del cual era supuestamente dueño, Il Postino en Miramar.

Previo al encuentro, Maceira se encontró con un agente del FBI que le entregó tres dispositivos de grabación, de los cuales solo pudo utilizar dos, ya que no supo cómo encender el tercero.

El productor presuntamente volvió a solicitar el pago de $300,000, en esta ocasión para evitar la filtración de otros supuestos chats con otro contenido perjudicial. El pago presuntamente debería ser periódico para no levantar sospechas y tenían que ser a través de cheques o efectivo a una corporación identificada por Raulie y otra del productor.

Díaz Colón, según el testimonio, volvió a exigir ayuda para renovar los contratos, en esta ocasión reveló que, aunque no era dueño de las compañías, recibía una tajada mensual de $4,000 por ambos.

Sin embargo, en esta ocasión no propuso la sección de Buenas Noticias, sino que presuntamente explicó cómo debía pagar dinero a varias figuras en los medios, incluyendo los previamente mencionados, para que cambiaran el discurso de apoyar las protestas y hablar a favor del gobierno.

Trascendió durante el testimonio que una de las figuras mencionadas por el productor fue el titiritero Antulio “Kobbo” Santarrosa.

El testimonio de Maceira continuará hoy a las 9:00 a.m.

Gobernador reacciona

El gobernador Pedro Pierluisi rechazó ayer que el juicio contra el productor afecte negativamente su administración, toda vez que se ha citado a funcionarios actuales del Ejecutivo.

“No (creo que esto pueda tener implicaciones), no y la responsabilidad de cualquier persona que vaya a declarar en un tribunal es declarar con la verdad porque se declara bajo penalidad de perjurio, así que lo que yo espero que ocurra de parte de cualquier funcionario de gobierno que tenga que ir a declarar en ese tribunal es que así sea”, expresó ayer en un aparte con medios de prensa.

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