Félix Verdejo

Verdejo se entregó durante la noche del domingo a las autoridades federales. 

La Fiscalía de San Juan emitió una orden el viernes, para ocupar la cuenta del teléfono celular del boxeador Félix (El Diamante) Verdejo, justo el día que trascendió que el púgil estaba citado a comparecer a las oficinas del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de San Juan, para ser interrogado por la desaparición el pasado jueves de su amiga Keishla Marlen Rodríguez Ortiz.

Con el examen de la cuenta se determinará quién llamó a Verdejo y a quienes él llamó en los últimos días, y los textos que envió y recibió. La Policía manejaba información desde el viernes, que tanto el teléfono de Keishla Marlen como el de Verdejo estuvieron activos en la mañana del jueves en el área de la calle Loíza.

Keishla Marlen le había expresado a su mamá que vería a Verdejo esa mañana para enseñarle los resultados positivos de una prueba de embarazo.

Según los hallazgos de la investigación, la esposa de Verdejo se encontraba separada del boxeador desde el pasado lunes por los rumores del embarazo de Keishla Marlen.

Entre la noche del jueves, cuando los agentes contactaron a Verdejo, el hallazgo el viernes del vehículo de la joven en Canóvanas, la recuperación ayer del cadáver de Keishla Marlen en la laguna San José y la madrugada de hoy, cuando fue ocupada la guagua Dodge Durango, propiedad de Verdejo, el caso estaría próximo a quedar esclarecido.

Todo apunta que serán las autoridades federales, que supuestamente han recibido las versiones de un presunto cómplice en el secuestro y muerte de la joven de 27 años, quienes asuman la competencia en el caso por un delito de carjacking en el que hubo secuestro y asesinato.

Distintas fuentes señalan que fue el Negociado Federal de Investigaciones (FBI) quien alertó a la Policía del lugar en el que el testigo afirmó fue lanzado el cuerpo de Keishla Marlen, así como del lugar donde estaba el vehículo de ella. Sin embargo, hubo malestar en la forma en la que la Policía divulgó la información y los comentarios públicos de varios oficiales, uno de ellos de la confianza del comisionado Antonio López Figueroa.

En algún momento hoy, se espera que el FBI informe si asumirán o no la jurisdicción en el caso. 

De acuerdo a las fuentes, los agentes del FBI y de la Policía de Puerto Rico han recopilado prueba sustancial para el esclarecimiento del caso, a raíz de la cooperación de una persona de interés en relación con este.

El subdirector del FBI en la Isla, Luis Rivera Santana, explicó a este medio que las autoridades federales asumen jurisdicción en casos de carjacking, secuestro, extorsiones y asesinato por encargo.

Las versiones dadas por el testigo han sido corroboradas, entre ellas que la guagua Dodge Durango, ocupada esta madrugada, pasó el jueves por el puente Teodoro Moscoso, donde las cámaras de la estación de peaje retrataron la tablilla.

Un grupo de técnicos del ICF levantaron muestras ayer, posiblemente de sangre, en el muro del puente en dirección de Sur a Norte, lugar en el que el testigo señaló que ayudó a lanzar el cuerpo al agua.

La guagua de Verdejo y el automóvil Kia de Keishla Marlen serán sometidos a pruebas de recolección de material genético y de luminol para determinar si hay manchas de sangre. No se descarta que el equipo de recuperación de evidencia del FBI asista en el proceso de examinar los vehículos que se encuentran en el ICF.

Verdejo, quien compareció el viernes a las oficinas del CIC de San Juan acompañado de los abogados Jorge Colina y Elí López, ambos exfiscales, ha guardado silencio.