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Tras la fuga de González Martínez, quien de ser hallado culpable le espera una sentencia de cadena perpetua, la Fiscalía de Bayamón adelantó la radicación de cargos. > Suministrada

Luis Enrique González Martínez, el presunto autor material del asesinato de la contratista Hilda Padilla Romero, estaba supuesto a ser el testigo principal contra la alegada autora intelectual Keishla Pérez Bigio -hijastra de la víctima- pero escapó del albergue para testigos cuando supuestamente no pudo lograr un compromiso de la Fiscalía de Bayamón para obtener una pena menor.

Tras la fuga de González Martínez, quien de ser hallado culpable le espera una sentencia de cadena perpetua y otra consecutiva por las infracciones a la Ley de Armas, la Fiscalía de Bayamón adelantó la radicación de cargos.

El joven de 23 años, vecino del camino Los Martínez, en Caimito, fue arrestado la semana pasada en un motel en la PR-1 cerca de su casa e ingresado en la cárcel cuando no prestó la fianza de $1.3 millón.

El cruento hecho

Hilda fue asesinada al caer la tarde del 30 de septiembre cuando manejaba su guagua Honda Pilot por la PR-177 en Los Filtros, en Guaynabo. Al ocurrir el asesinato, esta iba acompañada de sus hijas de 8 y 14 años de edad.

El 8 de octubre, poco más de una semana del asesinato, González Martínez fue arrestado en Caimito por agentes de la Unidad Motorizada de San Juan, que le ocuparon la pistola Glock que supuestamente utilizó para asesinar a la mujer de 34 años, quien era la pareja del contratista José Pérez Colon, dueño de JAPC Construction y padre de Keishla.

Tras el arresto, González Martínez salió en libertad con una fianza diferida de $50 mil y ofreció varias versiones a la Fiscalía, supuestamente a cambio de una pena no mayor de 30 años de cárcel.

Estaba dispuesto a declarar contra Keishla y contra el joven William A. Avilés González, de 21 años, quien supuestamente conducía el vehículo desde el cual el sicario realizó 17 disparos, alcanzando a la mujer en la cabeza, cuello y hombros. El Departamento de Justicia hizo los arreglos para llevarlo al albergue de testigos en Guaynabo.

Avilés González, el supuesto chófer del auto en que viajaba el sicario, es vecino de Reparto Metropolitano y trabajaba como mecánico de aviación para una compañía alemana. Antes de que fuera arrestado el jueves, se cree que había sido víctima de un atentado en Caimito del cual resultó ileso.

La supuesta razóndel asesinato

La versión ofrecida por González Martínez relataba que Keishla estaba molesta porque su madrastra le había ido cortando la pensión que llegó a alcanzar los $5 mil mensuales.

En su versión a la Fiscalía, dio detalles de la suma que recibiría y ofreció detalles para corroborar lo que declararía.

Según otras fuentes, el padre de Keishla tenía a Hilda como beneficiara en su seguro de vida por una cuantiosa suma. Si Hilda moría, la mamá de Keishla sería la que recibiría el dinero.

Según las fuentes, la familia anticipaba el arresto de Keishla, quien habría estado recibiendo el apoyo económico de su padre para la defensa.

Se espera que los abogados Carlos Beltrán y Marcelino Ruiz Corujo radiquen de un momento a otro una petición para rebajar la fianza de $6.4 millones que le señaló la jueza Milagros Muñiz Mass.