José Miguel Millán Colón

José Miguel Millán Colón.

PONCE – Después de las supuestas admisiones que hizo entre anoche y hoy José Miguel Millán Colón, de haberle dado muerte a su padre Carmelo Millán Ortiz, quien tenía 76 años de edad, el pasado domingo, suman 100 los asesinatos ocurridos en lo transcurrido de año, una reducción de 13 comparado con 2020.

José Miguel, quien figuraba como desaparecido desde la semana pasada, acudió anoche a la residencia de un sargento y se entregó, tras presuntamente haber admitido que le pegó fuego a la casa que compartía con su padre en el sector Collado del barrio Maragüez, provocando la muerte de su progenitor.

De acuerdo a la versión que dio el presunto parricida, estaba cansado de los regaños y peleas porque no trabajaba y aprovechó que su padre se había acostado supuestamente ebrio, para cometer la mortal fechoría.

Padre e hijo compartían una humilde casita de madera sin servicios de electricidad y agua, y usaban velas para alumbrarse. Las autoridades informaron tras el fuego que pudo haber sido accidental, versión que cambió con los hallazgos de la pesquisa.

El capitán Joel González, director del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Ponce, dijo que Millán Colón, de 48 años, había permanecido oculto en los montes del barrio Maragüez, y que al entregarse estaba deshidratado, por lo que fue llevado a un hospital.

Fue dado de alta, siendo de inmediato arrestado por los agentes de la División de Homicidios, quienes consultan el caso en la Fiscalía.

El fuego en el que pereció calcinado Millán Ortiz ocurrió en la noche del pasado domingo, 21 de febrero. El agente Ángel López Sánchez, de la División de Homicidios, investigó el incendio y desde un inicio José Miguel figuraba como persona de interés al aparentar que el siniestro fue provocado criminalmente.

Los investigadores obtuvieron información en la que supuestamente José Miguel les habría manifestado a familiares que quemaría la casa con su padre.

Se documentó la escena con Servicios Técnicos de Ponce y con inspectores del Cuerpo de Bomberos.

Desde la noche del incendio, José Miguel permaneció escondido en el monte. Tras entregarse, el agente López Sánchez lo entrevistó bajo advertencia de ley y supuestamente admitió haber causado el incendio.

La fiscal Camile Soto evalúa la prueba recopilada para la radicación de cargos de asesinato e incendio agravado.