Centro Judicial de San Juan

Foto del Centro Judicial de San Juan. >Archivo / EL VOCERO

La jueza Alexandra Rivera Sáez, del Tribunal de Primera Instancia de San Juan, impuso sendas multas de $2,500 a las turistas que protagonizaron una trifulca en el restaurante Rare 125 en Miramar, en hechos ocurridos el pasado 15 de abril.

Asimismo, Lexy Janae Miller de 22 años y Jaliah K. Williams de 24 años, tuvieron que disculparse públicamente con los empleados del establecimiento y con agentes de la Policía Municipal de San Juan.

Las imputadas llegaron a un acuerdo con la fiscal Marisol Flores. Como parte del acuerdo, se reclasificó la violación al Artículo 6.6 de la Ley de Armas por el Artículo 6 de la Ley 88 de 1965 en modalidad grave.

Inicialmente, fueron acusadas por violación a la Ley de Armas, amenaza y por violar la orden ejecutiva por el covid-19.

Otras dos turistas que se vieron vinculadas en el altercado fueron identificadas como Imani Lachelle Horton, de 23 años y Nikole Nikkea Dotson, de 22 años. 

El pasado 16 de abril la jueza Brenda Sala Rivera encontró causa para arresto contra las cuatro y asignó una fianza global que superó los $108,000.

Se desprende de la investigación que las acusadas, Miller y Williams, agredieron a un empleado del restaurante luego que este intentara removerlas del negocio al acercarse las 9:00 p.m., hora de cierre aprobada en la orden ejecutiva para contener la propagación del covid-19. 

La investigación encontró que Miller agredió al mesero, empujándolo y golpeándolo con una piedra en la cabeza, mientras que Williams también lo golpeó con un zapato con taco. 

Según la Policía, las turistas también amenazaron de muerte a los empleados al gritarles “I’m going to kill you (te voy a matar)”. 

La pesquisa reflejó, además, que el restaurante no permitió que las turistas reservaran una mesa a las 8:30 p.m. porque se acercaba la hora de cierre, pero que su gerente accedió a que se les sirviera bebidas y comida ante la insistencia del grupo de realizar la compra de los comestibles. 

La investigación reveló además que las turistas no hacían uso de mascarilla, a pesar de que meseros del local les insistieron en que se las colocaran.

La Policía encontró en su investigación que las agresiones ocurrieron luego que, contrario a las reglas impartidas, las turistas se sentaran en una mesa y comenzaran a comer de las bolsas que contenían sus cenas.