Abel Nazario

A la izquierda el exalcalde de Yauco, Abel Nazario.

Luego de escuchar los argumentos de las partes, el juez federal Joseph Laplante, se mostró inclinado en desestimar los cargos de fraude electrónico contra el exalcalde de Yauco Abel Nazario.

El pasado 21 de marzo un jurado encontró culpable al otrora senador en 28 de los 34 cargos que pesaban en su contra. El día del veredicto, los siete hombres y seis mujeres que evaluaron la prueba concluyeron que Nazario no era culpable en cinco cargos de presentación de documentos falsos y uno no culpable de fraude electrónico.

En el día de hoy se celebró una vista argumentativa virtual ante Laplante, en relación a la petición de la defensa que busca la absolución perentoria.

Tras oír los planteamientos de la abogada María Domínguez y de la fiscal Myriam Fernández, el juez se mostró inclinado en desestimar cinco cargos adicionales de fraude electrónico.

Laplante se reservó su fallo. La acusación original era de 37 cargos.

Domínguez reafirmó que el ministerio público no presentó evidencia de que su cliente haya impartido instrucciones para cancelar, declarar nulo o retener los cheques de los empleados. 

Expuso que la evidencia sometida al jurado sugirió que Nazario entregó los cheques a los 28 empleados por concepto de horas voluntarias. 

De igual forma, planteó que contrario a lo alegado por el gobierno, Nazario no tomó represalias contra los empleados que firmaron el formulario WH-58 del Departamento del Trabajo Federal al no pagares durante un tiempo al salario al que tenían derecho.

La defensa expuso que si la fiscalía no pudo probar que Nazario tomó represalias contra los 28 empleados que supuestamente fueron víctimas, entonces el acusado no puede ser condenado por los cargos de presentar documentos falsos o fraude electrónico.

Señaló que el caso del ministerio público se basó en el recuerdo de los empleados con respecto a los días y horarios que pudieron haber trabajado hace unos cinco años.

Mientras, la fiscal Myram Fernández manifestó que probó el caso más allá de duda razonable.

Apuntó que el jurado sopesó cuidadosamente la prueba y que incluso, hubo cargos en los que Nazario fue absuelto.

Planteó que el jurado es libre de elegir entre construcciones razonables de la evidencia y que tiene derecho a resolver cualquier problema de credibilidad a favor o en contra. 

Destacó que algunos de los 44 testigos declararon que Nazario les dijo que se les hizo un pago adelantado y a otros como parte de un proyecto.

El pasado 21 de marzo un jurado encontró culpable en 28 de los 34 cargos de presentación de documentos falsos y fraude electrónico que pesaban en su contra.

El juicio tuvo una duración de 12 días. Los fiscales Scott Anderson presentaron un total de 38 testigos. Mientras que la defensa, compuesta por los abogados Domínguez, Carlos Andreu, Javier Micheo y Edgar Vega presentaron 16 testigos, incluyendo al propio acusado.

El 12 de septiembre de 2018 un gran jurado acusó al exejecutivo municipal por presuntamente fabricar o utilizar documentos falsos y cometer fraude electrónico desde el año 2013 al 2016 mientras fue alcalde de Yauco.

En mayo de 2013, durante una auditoría rutinaria de los registros del municipio, la Oficina del Contralor descubrió que los empleados municipales tenían que trabajar dos horas voluntarias por día. Esta irregularidad fue referida a la División de Horas y Salarios del Departamento del Trabajo Federal (WHD, por sus siglas en inglés), que determinó que este requisito de trabajo voluntario era una violación de la Ley de Normas Laborales (Fair Labor Standards Act).

En febrero de 2015, Nazario Quiñones firmó un acuerdo de pago de salarios retroactivos con la División de Horas y Salarios del WHD en el que acordó pagar salarios por un total de $588,961.43 a 177 empleados municipales. Estos pagos retroactivos incluían el período del 1 de agosto de 2012 al 31 de julio de 2014.

El acuerdo enumeraba a cada empleado al que se le adeudaba un salario, el monto que se les debía y la fecha en que cada empleado debía recibir el pago. El acuerdo permitía al municipio hasta febrero de 2018 para completar los pagos.

En agosto de 2016, durante la próxima auditoría rutinaria de los registros del Municipio, la Oficina del Contralor supo que, aunque los empleados habían recibido pagos de lo que se les debía según el acuerdo al que Yauco había llegado con el WHD, el Municipio comenzó a retener los salarios regulares de los empleados. Esto sin el conocimiento de estos o el consentimiento del WHD.