Elysha Díaz

PONCE – Las redes sociales se inundaron de mensajes de condolencias, consternación e incredulidad al conocerse en la mañana de hoy del asesinato de la estudiante universitaria Aleysha Díaz.

La joven, quien tenía 22 años y trabajaba en un restaurante en esta ciudad, cursaba su último año en la facultad de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica.

Su cadáver baleado fue hallado a las 10:16 de anoche detrás del volante de un automóvil cerca de la charca La Soplaera, en el barrio Jaguas, en Peñuelas. El auto era propiedad de la mamá de Roberto Antonio Varela Montero, de 19 años y vecino de la calle Reina, cuyo cadáver con impactos de bala en la cabeza fue hallado al lado del automóvil.

Varios compañeros de estudios de la joven relataron que ella había estado compartiendo con unas amistades, también universitarios, y que se había despedido porque tenía un compromiso con su mamá. Nunca llegó a su casa en Riberas de Bucaná, y a todos les sorprendió la forma trágica en que murió.

Los universitarios que hicieron expresiones sabían muy poco o nada de Roberto Antonio, quien al parecer no era parte del círculo de amistades de la joven que gustaba del modelaje y esperaba graduarse para conseguir un trabajo en los medios de comunicación o como relacionista.

El asesino presuntamente iba en el asiento trasero desde el cual le disparó a la joven en la cabeza. El Toyota Corolla modelo de 2005 quedó detenido en medio de la vía de rodaje en el kilómetro 5.6 de la PR-856, cerca de la charca La Soplaera, un paraje solitario, estrecho y oscuro.

Los informes preliminares señalan que en el auto se halló una cartera con cuatro copos de marihuana. Las víctimas tenían sus prendas y dinero.

Los investigadores del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) tenían muy poca información para dar con el autor, y se solicitó la cooperación ciudadana.

La violencia ha cobrado 10 vidas entre la noche del viernes y la mañana de hoy, sumando 104 los asesinatos desde que comenzó 2020, un aumento de 12 comparado con 2019.