Medina Cardona
Medina Cardona enfrenta un cargo por asesinato en primer grado y dos cargos por violación a la Ley de Armas. > Brandon Cruz González / EL VOCERO

FAJARDO — La defensa de Jensen Medina Cardona reanudó ayer el contrainterrogatorio a un testigo que presenció el asesinato de Arellys Mercado Ríos, ocurrido el pasado 18 de agosto de 2019 en Villa Marina Boulevard, en este municipio.

En la Sala 305 de la jueza Gema González Rodríguez, del Tribunal de Fajardo, se proyectó un vídeo del momento en que fue asesinada Mercado Ríos. A base de los visuales —marcados como exhibit 11c—, el abogado Jorge Gordon Menéndez hizo preguntas al testigo Luis Torres Gómez, partiendo de lo que se observaba desde las 9:39 p.m. de aquel 18 de agosto.

La línea de preguntas de Gordon Menéndez sobre el vídeo iba dirigida a confrontar al testigo con el contenido de la declaración jurada que rindió el 21 de agosto de 2019 y lo que había declarado en sala a preguntas de la fiscal Dianette Aymat.

Con la estrategia, la defensa de Medina Cardona intentó minar una vez más el testimonio de Torres Gómez, tomando como punta de lanza lo que entiende son incongruencias en las declaraciones anteriores vertidas por este testigo.

Torres Gómez reconoció que no menciona en su declaración jurada que haya visto después de la detonación un arma de fuego en las manos de Medina Cardona; que no vio que cuando Medina Cardona se marchaba del lugar tuviera un arma en sus manos y, tercero, que tampoco dice el color del arma de fuego que supuestamente utilizó el acusado. Esto pese a que a preguntas de Aymat el pasado 13 de abril este había indicado que vio un arma en la cintura del acusado.

Torres Gómez declaró que vio cómo el acusado había “chamboneado” (preparado para disparar) el arma utilizando las dos manos. “Yo escuché el chamboneo y lo vi también”, dijo. “Estaba altera’o… Fue bien rápido y utilizó ambas manos”, agregó. “Están pegados hablando de frente. Él da un paso atrás y ahí es que la mata”, describió Torres Gómez.

Detalles sobre el suceso

El testigo precisó que fue Mercado Ríos quien primero se acercó a Medina Cardona. Sin embargo, la defensa cuestionó al testigo porque en la declaración jurada tampoco mencionó este aspecto.

Torres Gómez reconoció que entre la víctima y Medina Cardona hubo empujones, algo que la defensa sostuvo que no se había establecido en la declaración jurada.

“Él la empujó primero. Ella lo empujó después”, expuso el testigo en una ocasión.

“Ella se lo sacó de encima”, agregó Torres Gómez, quien en múltiples instancias solicitó al abogado que si le podía repetir la pregunta o comentaba que no podía responder a la pregunta realizada porque “era con un sí o un no”.

En el vídeo mostrado en sala se observa un destello, indicativo —según el testigo y la defensa— de cuando se dispara un arma de fuego.

Sin embargo, Torres Gómez dijo que no recordaba dónde estaban las manos de Mercado Ríos en ese momento. “No me fijé bien”, contestó, por lo que se retrocedió el vídeo una vez más.

Al recesar el pasado 13 de abril, todavía estaba en la silla de los testigos Torres Gómez, quien forma parte del grupo de cuatro personas que el 18 de agosto de 2019 se encontraba en el muelle cuando Mercado Ríos fue asesinada. El hombre ha señalado a Medina Cardona como el que disparó contra la fémina.

Durante la vista de ayer estuvieron presentes en sala tanto el acusado como sus progenitores. La madre de Mercado Ríos no estuvo en sala.

Tras culminar el contrainterrogatorio, se accedió a la petición realizada por uno de los fiscales del caso, Eduardo Beale, quien solicitó que se le concediera la tarde de ayer para reunirse y poder evaluar “la casi libreta completa” que tiene de notas sobre el contrainterrogatorio de la defensa, que duró varios días.

No habiendo reparos de la defensa, se terminaron los trabajos y se estableció que el juicio se reanudará el viernes a las 9:00 a.m.

La Fiscalía no tiene que notificar con anticipación, según señaló la jueza, si se va a hacer un redirecto ese día.

Medina Cardona enfrenta un cargo por asesinato en primer grado y dos cargos por violación a la Ley de Armas.