The cosmetologist performs the injection
En Puerto Rico hay cerca de una treintena de cirujanos plásticos. >Suministrada

Médicos extranjeros que vienen en busca de pacientes para operarlas en otros países, reclutadoras que identifican las posibles candidatas a cirugía plástica en salones de belleza y ‘spas’, y consultas virtuales en WhatsApp y FaceTime sin la rigurosidad necesaria, son cada vez más frecuentes en Puerto Rico.

De por medio está la ganancia económica que procura cada cual, y en muchas ocasiones al margen de las garantías salubristas que imponen las leyes de la Isla, advirtieron médicos especialistas.  

“Estamos viendo reclutadoras en Puerto Rico que se hacen pasar de que conocen a este médico que la operó en Colombia y se las refieren (las posibles candidatas). Lo que no están diciendo esas personas es que muchas veces tienen una ganancia económica. Les pagan por llevar pacientes o les pagan con procedimientos para ellas o sus familiares. Eso es una práctica ilegal”, sentenció el cirujano plástico Joel Toro Pagán en entrevista con EL VOCERO.

Su colega Carlos Portocarrero, señaló que las reclutadoras acuden a los salones de belleza y ‘spas’ en Puerto Rico para buscarles clientes a estos médicos.

“Mujeres que han visto resultados llegan a los beautys y ‘spas’ en Puerto Rico y llevan de cuatro en cuatro a estas pacientes, pero hay un incentivo económico. Piensan que la cirugía plástica es algo cosmético como ir al beauty parlor. Se tienen que reducir los riesgos evaluando los pacientes en persona, evaluar su cuadro clínico, hasta el cuadro psicológico. No puedes operar una persona con crisis emocional”, advirtió Portocarrero.

Por su parte, una paciente puertorriqueña que se operó en Colombia y que habló con este medio bajo condición de anonimato, indicó que en ese país sudamericano las reclutadoras laboran en el “turismo médico”.

“Allá se le llama turismo médico. Vienen aquí y se llevan a un grupo de pacientes. Les sacan los pasajes y todo lo necesario para viajar”, relató la fémina.

Indicó que en su caso, una amiga le recomendó el cirujano que le hizo la abdominoplastía, implantes de senos y levantamiento de glúteos. La entrevistada dijo que regresó a la Isla luego de haber concluido el drenaje.

“En mi caso, la evaluación fue por WhatsApp. Cuando llegué a Colombia me hicieron la evaluación física y los laboratorios antes de operarme”, señaló la mujer, quien aseguró que no tuvo inconvenientes con la cirugía.

Mientras que una segunda paciente entrevistada por este diario y quien también declinó ser identificada, indicó que tras una búsqueda por internet para someterse a una cirugía estética, contactó a un cirujano en República Dominicana para una reducción del busto.

“Me quería hacer una reducción de los senos. Eran muy grandes y me daba un dolor de espalda tremendo. Las citas con los cirujanos plásticos en Puerto Rico tardaban un año. Es increíble. Toma demasiado tiempo para lograr obtener una cita. No quería esperar más tiempo”, afirmó la entrevistada, quien aseguró que tampoco tuvo contratiempos con la intervención quirúrgica.

A la pregunta de si valía la pena el riesgo de operarse con un médico que conoció a través de las redes sociales, respondió que estaba confiada en que Dios estaba con ella.

Otro de los métodos para reclutar pacientes boricuas para que se realicen procedimientos plásticos en el extranjero son los propios médicos, quienes viajan a la Isla y en algunos casos hasta practican la medicina en Puerto Rico.

Ayer el cirujano colombiano Alejandro Chiappe Duarte —arrestado y acusado en abril de 2021— se declaró culpable de practicar ilegalmente la medicina en la Isla.

Según la prueba del ministerio público, el hoy convicto viajó a Puerto Rico durante los meses de marzo y abril de 2021 y se instaló en el salón de belleza Ponte Guapa, en Caguas.

Desde el salón se anunció como cirujano plástico y llevó a cabo múltiples procedimientos de botox para las arrugas y relleno de los labios.

“Además examinó el busto, abdomen y glúteos de varias mujeres a quienes ofrecía realizarles cirugías estéticas en Colombia para corregir o mejorar dichas partes del cuerpo”, reza el comunicado de prensa del Departamento de Justicia.

El galeno se expone a una pena de entre dos a cinco años de cárcel y una multa de $5,000. La lectura de sentencia fue señalada para el 28 de octubre.

Toro Pagán, por su lado, repudió que médicos extranjeros vengan a la Isla a practicar la medicina sin licencia.

Carlos Portocarrero
Carlos Portocarrero, cirujano plástico. >Suministrada

“Yo que tengo los boards, que tengo un standing muy bueno, no puedo ir a operar a la República Dominicana. No tengo licencia en la República Dominicana. No puedo ir a Colombia a operar. Cuando me invitan a conferencias voy en calidad de ‘speaker’. Nosotros no estamos pidiendo nada que nosotros no hagamos, porque eso tiene unas regulaciones”, expuso Toro Pagán.

El galeno, quien fue presidente de la Sociedad de Cirujanos Plásticos de Puerto Rico, indicó que en la Isla hay unos treinta especialistas.

Toro Pagán considera que la espera de meses para obtener cita con un cirujano plástico en la Isla no es excusa para someterse a procedimientos en el extranjero sin que se tomen medidas de precaución.

“El no poder esperar hay que cuestionarlo porque estamos hablando de cirugías electivas. No estamos hablando de que es un tumor, un cáncer de seno —que hay que sacarlo lo antes posible— y si un médico en particular no puede, la persona se tiene que ir a otro médico.

Eso lo puedo entender pero, las cirugías electivas en muchos casos hay que optimizarle la condición física. Tal vez están sobre peso y le beneficiaría al paciente que le optimicemos esa condición para que tolere una operación de cuatro o siete horas”, expuso.

De igual forma, se expresó Portocarrero, quien enfatizó que es mejor esperar un tiempo más para someterse a una cirugía plástica en vez de caer en manos de personas sin experiencia, para así evitar complicaciones de salud o hasta la muerte.