Héctor O’Neill

Héctor O’Neill enfrentaba un total de cuatro cargos por hostigamiento sexual en el empleo, violaciones a la Ley 54 y una violación a la Ley de Ética Gubernamental.

Luego de tres años de litigio, el exalcalde de Guaynabo, Héctor O’Neill García, se declaró culpable de cuatro cargos de hostigamiento sexual en el empleo, violaciones a la Ley 54 en las modalidades de maltrato y agresión sexual, y una violación a la Ley de Ética Gubernamental por aprovechar la posición para obtener un beneficio sexual.

La movida forma parte de un preacuerdo con la Fiscalía para que se reclasifiquen algunos de los delitos.

La jueza María Trigo Ferraiouli, del Centro Judicial de Bayamón, aceptó el preacuerdo como parte del cual se reclasificó la agresión sexual en la violación a un artículo de la Ley de Violencia doméstica.

En corte, el exalcalde dijo que se declaró culpable “libre y voluntariamente”.

La defensa de O’Neill cataloga acuerdo como razonable

Por parte, el licenciado Harry Padilla, quien tuvo a su cargo la defensa del exalcalde, expresó a su salida de la sala 404 que el preacuerdo alcanzado fue “bien razonable para ambas partes”.

Hector O’Neill García

La defensa de O’Neill García solicitó al tribunal la remoción del grillete de supervisión electrónica.

“No hay cosa mejor para un abogado postulante que su cliente pueda volver al seno del hogar. Estoy contento porque la realidad es que Don Héctor vuelve a su casa sin ningún tipo de problema. Hoy le remueven el grillete”, manifestó.

De acuerdo con Padilla, uno de los motivos para establecer el acuerdo fue que el exmandatario de Guaynabo “no quería exponerse a un segundo juicio” en caso de que al final del proceso el jurado no alcanzara un veredicto de unanimidad.

Entretanto, O’Neill García se limitó a manifestar que con el acuerdo el proceso concluyó.

“Mañana empiezan otros procesos con muchos y muchas”, agregó.

Fiscalía toma en consideración la vulnerabilidad de la víctima

Por otro lado, uno de los fiscales especiales independientes a cargo del caso, Miguel Colón Ortiz, señaló que tomaron en cuenta “la vulnerabilidad y la recomendación de la víctima en este caso” a la hora de optar por aceptar los términos presentados por la defensa de O’Neill García para que se reclasificaran el cargo de agresión sexual a uno de maltrato y el de violación a la Ley de Ética Gubernamental a uno de negligencia en el cumplimiento del deber.

Colón Ortiz destacó que, como parte del alegato de culpabilidad, el exalcalde quedó imposibilitado de “ocupar nuevamente cargos públicos porque se le imputa un delito y lo ha aceptado, que conlleva depravación moral”.

Héctor O’Neill

Héctor O’Neill García. 

Mientras, la fiscal Leticia Pabón subrayó que “en una negociación ninguna de las partes obtiene todo lo que quiere”.

“Han pasado varios años, van cuatro años ya, y han podido ver que el estado anímico y psicológico de la víctima ha ido empeorando”, sostuvo.

De acuerdo con Nydia Cotto Vives, presidenta del Panel sobre el Fiscal Especial Independiente (PFEI), el acuerdo de culpabilidad contó con la aprobación de una de las víctimas de quien fuera alcalde de la “Ciudad cinco estrellas” por 24 años, ya que la determinación le evitaba declarar nuevamente frente a su agresor.

“Yo te digo que los fiscales han hecho un trabajo de primer orden. Han defendido a esta víctima a capa y espada por decirlo de alguna forma y este acuerdo que se alcanzó sin duda fue consultado con la víctima y la víctima estuvo conforme con el acuerdo y expresó por escrito que se sentía cómoda con que no tenía que declarar frente al acusado”, manifestó Cotto Vives a EL VOCERO.

El 5 de marzo de 2018, el exalcalde renunció a la vista preliminar luego de escuchar el testimonio de la mujer, quien lloró en sala mientras pedía no tener que declarar frente a su agresor. En esa ocasión, la testigo explicó que la relación sentimental con el exalcalde “se tornó violenta. Me pagaba y me obligaba a tener relaciones sin que yo quisiera”.

harry padilla

El abogado Harry Padilla habló sobre el acuerdo.

El pasado mes de enero, la mujer y exempleada municipal pidió testificar a puerta cerrada.

“Esto tiene un mensaje dual: que los funcionarios públicos no pueden tratar de ganar oportunidad con sus posiciones para traspasar la honra de las empleadas y, en cuanto a las víctimas, que esto les sirva de aliento para siempre presentar y denunciar aquellas ocasiones en que un funcionario le ha faltado el respeto y la honra, y que no importa los años que pasen, nosotros vamos a estar ahí para defenderlas”, aseguró Cotto Vives.

A esto, la presidenta añadió: “No se queden calladas”.

La Presidenta del PFEI explicó que el caso, que comenzó en 2018, se extendió por la cantidad de recursos presentados por la defensa encabezada por Harry Padilla ante el Tribunal Apelativo y el Tribunal Supremo.

Al principio, a O’Neill García se le imputaron 13 cargos que involucraban  acoso contra dos empleadas del municipio. No obstante, uno de los casos fue desestimado y los cargos se redujeron a cuatro.

O’Neill García renunció a la alcaldía de Guaynabo en 2017, lo que dio paso a la elección especial en la que el actual alcalde, Ángel Pérez, resultó electo.

En octubre, Pérez informó a este rotativo que los pleitos de O’Neill García y su hijo, Héctor O’Neill Rosa, le han costado al municipio alrededor de $2.2 millones.