Andrea Ruiz
El asesinato de Ruiz Costas ha levantado amplia discusión sobre el manejo de los casos de violencia de género en los tribunales. >Suministrada

Por meses, los familiares de Andrea Ruiz Costas pidieron a la Justicia que revelara los audios de las vistas que mantuvo la joven con las juezas que atendieron su caso en el que se le negó la orden de protección que ella había solicitado. 

El Tribunal Supremo de Puerto Rico y otras instancias judiciales se negaron a revelar el audio de la vista que Andrea mantuvo con la jueza Ingrid Alvarado alegando que buscaba proteger a la víctima, aunque finalmente fue publicado por Noticel. 

Ahora, el informe sobre la investigación sobre el desempaño de las juezas y presentada por la Oficina de Asuntos Legales de Tribunales revela cómo la jueza Sonya Nieves Cordero trató a Andrea en la primera vista cuando fue a pedir ayuda por el miedo que sentía contra su expareja Miguel Ocasio Santiago, quien la asesinó y quemó su cuerpo un mes más tarde. 

El informe se da a conocer públicamente 37 días después de haber sido recibido por el director administrativo de Tribunales, Sigfrido Steidel Figueroa.

Según el informe, el 25 de marzo pasado a las 2:12 p.m Andrea presentó un pedido de orden de protección contra Ocasio Santiago en el Centro Judicial de Caguas.

En ella, solicitaba que se le ordenara a Ocasio Santiago abstenerse de acercarse, tener contacto con ella a través de las redes sociales, llamarla o enviarle mensajes de texto, visitar su hogar y su lugar de trabajo, entre otras prohibiciones.

“Veintiocho (28) minutos más tarde, es decir, a las 2:40 pm, se llevó a cabo la vista inicial sobre la petición de la señora Ruiz Costas en la Sala Especializada de Violencia Doméstica del Centro Judicial de Caguas”, relata el informe

La vista fue realizada bajo modalidad exparte, lo que significa que la parte denunciada, en este caso Ocasio Santiago, no estaba presente.  

El informe explica que al inicio de la vista, la jueza Nieves Cordero le tomó juramento a Andrea, quien explicó que Ocasio Santiago era su expareja, que habÍan convivido "corno por tres o cuatro meses" y que se hablan separado "como en marzo 8, 11, por ahí". Habían pasado unas dos semanas. 

Durante la vista, la jueza le pidió a Andrea que expusiera los motivos por los cuales pedía la orden de protección. El informe transcribe las serie de preguntas que le hizo la jueza Nieves Cordero.

Jueza Nieves Cordero: - Oiga, y una orden de protección contra Miguel, ¿por qué razón? ¿Qué está pasando?

 

Andrea Ruiz Costas: -Este... ronda mi casa por las noches... este... cuando no estoy en ella que voy a llegar lo he cogido estacionado en los "malls" cerca de mi apartamento a esperar que yo llegue.

Jueza Nieves Cordero: - ¿Merodea su residencia en las noches?

Andrea Ruiz Costas: - Ajá.

Jueza Nieves Cordero: - ¿Cómo usted sabe?

Andrea Ruiz Costas: - Los vecinos me han dicho.

Jueza Nieves Cordero: - ¿Qué vecinos?

Andrea Ruiz Costas: - El que vive al lado de mi apartamento.

Jueza Nieves Cordero: - Okey. ¿A qué hora le ha dicho que ronda su casa?

Andrea Ruiz Costas: - Tarde en las noches, como 10:00, 11:00.

Jueza Nieves Cordero: - ¿Su vecino lo conoce? ¿A Miguel?

Andrea Ruiz Costas: - SI.

Jueza Nieves Cordero: - ¿Por qué lo conoce su vecino?

Andrea Ruiz Costas: - Porque cuando él vivía conmigo en mi apartamento compartíamos con él afuera, hablamos en la acera.

Jueza Nieves Cordero: - Okey. ¿Y qué carro dice su vecino que está manejando Miguel?

Andrea Ruiz Costas: - Él tiene un Nissan Sentra azul.

Jueza Nieves Cordero: - Si, tiene un Nissan Sentra. ¿Qué carro el vecino dice que vio? ¿Ese mismo carro?

Andrea Ruiz Costas: - Ese carro.

Jueza Nieves Cordero: - Ajá. ¿Y qué hace? ¿Que... dónde vive? ¿En un complejo de apartamentos, una casa?

Andrea Ruiz Costas: - Es una casa que se hizo... se hicieron cuatro apartamentos en ellos. Es un solo nivel, es terrera.

Jueza Nieves Cordero: - Okey. Hay cuatro apartamentos en la estructura es lo que usted me está diciendo.

Andrea Ruiz Costas: - Si.

Jueza Nieves Cordero: - ¿Y usted ocupa uno de ellos?

Andrea Ruiz Costas: - Si.

Jueza Nieves Cordero: - Okey. ¿Tiene tres vecinos adicionales usted?

Andrea Ruiz Costas: - SI.

Jueza Nieves Cordero: - Okey. Y el vecino este, ¿qué le dice? Que lo ve... este... estacionado, discurriendo. ¿Qué cosa exactamente le dice?

Andrea Ruiz Costas: - Eh... me dice que ha visto su carro a lo lejos en la calle estacionado.

Jueza Nieves Cordero: - A lo lejos, ¿cuán lejos?

Andrea Ruiz Costas: - No sé. No, no, no indago mucho. Porque como yo personalmente lo he visto rondar mi área, pues...

Jueza Nieves Cordero: - ¿Qué área?

Andrea Ruiz Costas: - Eh... el mall se llama El Prontito...

Jueza Nieves Cordero: - Ajá.

Andrea Ruiz Costas: - Lo he visto... He ido a ver a mi mamá a Ponce, cuando subo lo vi... lo vi estacionado en el mall...

Jueza Nieves Cordero: - En el mall.

Andrea Ruiz Costas: - Mirando a la calle.

Jueza Nieves Cordero: - Okey.

Andrea Ruiz Costas: - Cuando entonces yo... o sea, fue a mi casa a dejar los motetes que viré, porque sabía que estaba ahí, él arrancó. Yo esperé en la gasolinera para que... porque yo sé porque lo ha hecho, para que no me siguiera hacia donde yo iba... este...justamente que casualidad que me textea: Estoy en un tal negocio. . . este... si quieres hablar puedes llegar. Yo le dije: Tú no estás en el negocio. Si tu sabes que me estabas velando, estabas en el mall y cuando yo arranqué, arrancaste.

Jueza Nieves Cordero: - ¿Cuándo pasó esto?

Andrea Ruiz Costas: - Eso pasó el domingo de la semana pasada.

Jueza Nieves Cordero: - Okey. ¿Usted se encontró con él como él le... él le propuso?

Andrea Ruiz Costas: - No.

Jueza Nieves Cordero: - No. Unjú. ¿Qué pasó después?

Andrea Ruiz Costas: - Eh... de esa noche más nada. En el mall donde trabajamos los guardias le dicen cuando yo voy a salir.

Jueza Nieves Cordero: - Donde trabajamos.

Andrea Ruiz Costas: - En Montehiedra.

Jueza Nieves Cordero: - ¿Quiénes trabajan?

Andrea Ruiz Costas: - Mall de Montehiedra.

Jueza Nieves Cordero: - ¿Quiénes trabajan allí que usted dice trabajamos?

Andrea Ruiz Costas: - Él y yo.

Jueza Nieves Cordero: - ¿Él trabaja en el mismo sitio que usted trabaja?

Andrea Ruiz Costas: - Él es teniente del mall.

Jueza Nieves Cordero: - Okey. Y me dice que, en el mall, ¿qué ha pasado?

Andrea Ruiz Costas: - Este... he tenido... este... amigas que han... que cuando... porque cada vez que yo salgo de trabajar él está esperándome en un punto ciego de la acera, me pita, me llama... 

Jueza Nieves Cordero: - ¿Usted lo ha visto?

Andrea Ruiz Costas: - Si.

Jueza Nieves Cordero: - Ajá.

Andrea Ruiz Costas: - Eh... los otros dÍas, una de mis amigas (me dijo) que él todo el tiempo la está llamando, la está texteando, y otra de mis amigas del mall (me dijo que) todo el tiempo las llama, las textea para que me convenzan para volver con él... este... le habla que él sabe cosas de mi vida personal, de mi expareja, que va a divulgar, pero que él quiere estar conmigo, que a él no le importa nada de esas cosas. Y mi amiga una vez escuchó, cuando me dijo: Andrea, ten cuidado cuando salgas porque cuando yo estaba en la acera, él estaba afuera y alguien lo llamó por teléfono al celular, le dijo: “Ella está saliendo”. Y ese... ella me dice que cree que es la retén del... la retén que estaba en las cámaras, Millie, una... una guardia que es bien amiga de él.

Jueza Nieves Cordero: - Okey. Okey. Oiga, Andrea, pero que le conste a usted de propio y personal conocimiento, porque entiéndame, yo no puedo aquí considerar evidencia que sea (de) otras personas que usted no haya traído hoy aquí. ¿De acuerdo?

Andrea Ruiz Costas: - Okey. Pero cada vez que yo salgo en mis turnos, que él ya salió, está en la misma pared siempre esperando que yo salga para pitarme. Las horas de break de él antes eran a las 3:00, tan pronto él ve que yo salgo de mi tienda con mi cartera, que ahora me voy antes, a la 1:00 o a las 2:00, él también coge su hora de break.

Jueza Nieves Cordero: - Okey. ¿Y coincide con usted?

Andrea Ruiz Costas: - Eh... afuera, me pita, me llama: Por favor, vamos a hablar. Por favor, vamos a hablar. Y yo sigo caminando.

El informe relata que luego de ese intercambio, la jueza Nieves Cordero le preguntó a Andrea si su expareja la había amenazado de alguna manera, a lo que -siempre según la investigación- contestó que no.

Jueza Nieves Cordero: - Okey. ¿En algún momento él ha dicho... le ha dicho palabras soeces a usted, la ha amenazado de alguna manera?

Andrea Ruiz Costas: - No. Ahora mismo... este... ayer yo fui al mall un momento a hacer una diligencia... este... me dijo que supuestamente alguien de una cuenta falsa le había mandado unas fotos desnudas mías... eh... hace como... como tres días, si entre, pues, muchas cosas que él se comunicaba conmigo de madrugada yo le pedí verlo, él fue a mi casa, como a la hora y media, dos horas se fue.

Jueza Nieves Cordero: - ¿Cuándo pasó eso, que usted le pidió verlo?

Andrea Ruiz Costas: - El domingo.

Jueza Nieves Cordero: - ¿Qué domingo? El mismo...

Andrea Ruiz Costas: - No, otro domingo, el de la semana pasada.

Luego, Andrea le dice a la jueza que sentía que no había actuado apropiadamente al llamar a su expareja para verlo. “Yo sé, yo estuve mal, yo lo llamé”, reconoció la joven en la vista. 

La jueza le preguntó porqué quiso verlo y Andrea le explicó que tras un año en pareja, el proceso de separación era difícil. 

“Pues, como quiera, estuve casi un año con él, el proceso de... de separación es difícil, el desapego, por más que uno sepa que le hicieron cosas que están locas...a veces pasa, uno recae, emocionadamente uno no está mal, me pasó. Lo admito, estuvo bien mal, se supone que no si sé que la persona no está en su sano juicio, cometí ese error. Si, lo hice”, reconoció la joven.

Además, Andrea le explicó a la jueza que cuando ella dormía, su expareja tomaba su celular, le sacaba fotos e información personal que ella tenía en el móvil, incluidas fotos íntimas. 

Según el relato de Andrea, Ocasio Santiago creó una cuenta falsa en redes sociales desde la que amenazaba con subir imágenes íntimas de ella, pero la joven se dio cuenta de que se trataba de él mismo autoenviando los mensajes por el modo de escribir. 

Andrea le dijo a la jueza que Ocasio Santiago tenía esas imágenes porque fue su pareja durante un año y que había confiado en él. Y que era la única  persona que tenía imágenes de ese tipo de ella. 

La jueza Nieves Cordero le preguntó a Andrea si tenía evidencia de esas amenazas. “Si”, le respondió y se las mostró, según la transcripción de la conversación que mantuvieron. 

Andrea le evidenció a la jueza mensajes en las que la trataba de ebria, la menospreciaba y difamaba. Y que Ocasio Santiago la amenazó con mostrar esos mensajes, que él mismo se autoenviaba para hacerle creer que otra persona estaba contactándolo.

Andrea le relató a la jueza que cuando se separó de Ocasio Santiago, el hombre no quería irse de la casa en la que conviven y que se llevó contra su voluntad el chip de su teléfono para quedarse con su información. También reconoció que lo agredió porque Ocasio Santiago no quería irse de su casa. 

Andrea destacó que el hombre -que confesó el crimen y se habría quitado la vida en prisión en agosto pasado- le había robado una copia de las llaves de su guagua y que mientras ella estaba trabajando -o de noche en su casa- le activaba la alarma para obligarla a salir hasta el vehículo. 

Luego de escuchar el relato de Andrea, el informe reporta que la jueza Nieves Cordero le indicó que, a pesar de que muchos de los eventos narrados eran alegaciones de otras personas, el Tribunal asumiría jurisdicción sobre la petición y expediría una citación contra Ocasio Santiago. 

Jueza Nieves Cordero: - Oiga, Andrea, el tribunal en el día de hoy, luego de haber escuchado Ia declaración suya, y a pesar de que es muchas, verdad... eh... eh...alegaciones de otras personas que han visto, o que han escuchado, o que comentan, o que tienen algún tipo de conclusión con relación a lo que está pasando entre... Miguel, está determinando citar el asunto, estamos asumiendo jurisdicción sobre la petición. Estamos citando el asunto, en la próxima vista va a venir Miguel. Usted considere venir, verdad, con los testigos que usted necesite para probar, verdad, que usted es acreedora de una orden de protección. Es lo que le puedo decir en el día de hoy. Pero, en la próxima vista vamos a confrontar al señor Miguel con estas alegaciones, verdad, y determinar si amerita que se active una orden de protección, sabe. Espere en la salita, doña Andrea, que vaya bien.

La jueza también explicó que no no expidió una orden de protección ex parte (es decir, en ausencia del denunciado), porque, a su juicio, no se cumplía con las circunstancias recogidas en el Artículo 2.5 de la Ley 54 de Violencia de Género. 

“Del avalúo de los criterios de letalidad y riesgo aplicados a la declaración de la peticionaria estábamos convencidos que no existía la probabilidad de que el peticionado provocara un daño irreparable a la peticionaria Ruiz Costas”, dijo la jueza según reporta la investigación.

Además, aseguró que “del testimonio de la peticionaria no habla quedado demostrado la probabilidad sustancial de riesgo inmediato de maltrato a manos del peticionado”.

La grabación de la vista se detuvo a las 2:55 p.m. Duró 15 minutos.

Cuando Andrea salió de la sala, se detuvo y preguntó si la orden de protección ex parte se iba a expedir. Se fue con las manos vacías.