El condominio Sol y Playa
El condominio Sol y Playa ha sido escenario de múltiples manifestaciones en contra de la construcción de una piscina y otras instalaciones recreativas. >Archivo/ EL VOCERO

El juez del Tribunal de Primera Instancia de Aguadilla, Abid Quiñones, mantuvo la orden de cese y desista sobre la construcción de la piscina en el condominio Sol y Playa, en Rincón, que ha generado fuerte oposición, a la vez que concedió cinco días a la Junta de Planificación (JP) para enmendar la demanda interpuesta contra ese complejo de viviendas.

El pasado 7 de agosto la JP sometió en el tribunal una solicitud de sentencia declaratoria y de interdicto para revocar el permiso de reconstrucción de las áreas recreativas del condominio, en donde se proponen construir una piscina que ha sido denunciada como ilegal.

El juez Quiñones determinó que se mantiene vigente la orden de cese y desista emitida por la JP y que prohíbe los trabajos de construcción en el edificio mientras se decide si la orden cumple con la legalidad vigente.

El informe de auditoría de la JP refleja que a pesar de que se certificó el cumplimiento del proyecto como una exclusión categórica, no cumplía con las disposiciones de la Resolución R-11-17 de la Junta de Calidad Ambiental ni con la Orden Administrativa 2020-17, vigentes al momento de la radicación del permiso de construcción.

Además, según la auditoría, el proyecto no cumple con las zonas de separación establecidas en la reglamentación vigente ni con las disposiciones del Reglamento de Planificación Número 13 sobre Áreas Especiales de Riesgo e Inundación.

El informe de la JP hace constar que el proyecto tampoco cumple con lo dispuesto en el Reglamento 4860 del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).

Mientras que con relación al permiso único incidental, se señala que estaba condicionado a que las obras fueran las mismas autorizadas por la entonces Administración de Reglamentos y Permisos (ARPE) en su permiso aprobado inicialmente para la construcción del condominio.

Ante los señalamientos, la JP busca que se declare nulo el permiso de construcción obtenido por la junta de directores del condominio a través de un ingeniero proyectista.

Durante la audiencia de ayer, la controversia giró sobre la jurisdicción del tribunal y sobre el hecho de que Sol y Playa Corp. no aparece como entidad registrada en el Departamento de Estado y no tiene facultad para efectuar negocios.

La abogada de la JP, Ashley La Torre, afirmó que Sol y Playa Corp. es el nombre que sale expedido en el permiso de construcción por parte de la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe), antes ARPE.

“Entendemos que procede la revocación automática del permiso de construcción, toda vez que la corporación no existe. Ellos aceptan que presentaron una informaron falsa a la OGPe para obtener este permiso de construcción. Eso es lo que está pasando en este momento y es lo que acaba de aceptar el señor Norman Irizarry en su escrito y en la vista”, expuso La Torre.

Indicó que la JP no tiene la facultad para ir en contra de otra persona que no fuera Sol y Playa Corp., porque el permiso de construcción se había expedido a nombre de esa entidad.

Por su lado, la junta de directores del condominio Sol y Playa solicitó la desestimación del recurso legal de cese y desista.

El juez indicó que los titulares del complejo de vivienda conformados en la junta son los dueños y que eventualmente su decisión —sea cual sea— afectará de forma positiva o negativa a los propietarios de los apartamentos.

“Siendo así y pudiéndose ver afectado el Consejo de Titulares del condominio, el tribunal le va a conceder a las partes un término de cinco días para enmendar la demanda”, acotó el juez en referencia al nombre del condominio.

Anticipó que una vez reciba la demanda enmendada, expedirá la citación a la parte que se va a traer a pleito y concederá el término de cinco días para diligenciar la citación.

Adelantó, además, que en la citación establecerá un término para que la parte demandada pueda hacer la alegación responsiva. El juez Quiñones señaló para el 13 de septiembre la vista para atender el caso en sus méritos.

La controversia por la piscina comenzó durante el verano, cuando un grupo de manifestantes condenó la construcción al sostener que invade el espacio público de la playa en Rincón.