Keishla Rodríguez

La joven Keishla Marlen Rodríguez Ortiz. >Suministrada

Fuentes cercanas a la investigación del asesinato de Keishla Marlen Rodríguez Ortiz aseguran que los hallazgos de la autopsia practicada por la patóloga del Instituto de Ciencias Forenses, Rosa Rodríguez, revelan que Keishla murió por asfixia por inmersión, que su mandíbula estaba fracturada, que presentaba otro golpe de contundencia en la nariz y había sido inyectada con una mezcla de heroína y fentanilo.

Cuando el cuerpo de Keishla, que estaba embarazada, fue lanzado en la mañana del pasado jueves desde el Puente Teodoro Moscoso a la laguna San José, amarrado con dos bloques, se presume que estaba inconsciente pero viva, por lo que la causa directa fue la asfixia por inmersión.

Los hallazgos corroboran las versiones atribuidas al testigo que coopera con el FBI en el caso. Según las fuentes policiales, el testigo señala que el boxeador Félix Verdejo se había citado con Keishla para hablar en su guagua Dodge Durango en la mañana del jueves.

Verdejo supuestamente le habría dicho a la joven que no se preocupara, que hablarían sobre su embarazo y que todo estaría bien. Que su amigo, hoy testigo, esperaría en el carro de ella.

Las versiones atribuidas al hoy testigo apuntan a que tan pronto Keishla entró en la guagua, vio cuando Verdejo le propinó varios golpes en la cara, que se presumen fueron los que provocaron la fractura en la mandíbula y en la nariz.

La joven perdió el conocimiento y fue inyectada con la heroína mezclada con fentanilo. Después fue amarrada con los bloques.

Verdejo y su amigo dieron varias vueltas por el puente. Presuntamente se detuvieron y en un momento en que iban a lanzar el cuerpo, volvieron a meterlo en la guagua por temor a ser vistos. Las fuentes señalan que el testigo afirmó que tras lanzar el cuerpo, Verdejo le disparó en dos ocasiones, pero no la alcanzó. Al lado de la baranda fue recuperado un casquillo de bala calibre 40.

El boxeador y el testigo siguieron dando vueltas y se fueron cuando el cuerpo se sumergió.

El individuo cooperador se fue a una cita en la oficina del oficial de probatoria en el edificio federal en la calle Chardón, en Hato Rey, y dijo que —supuestamente— desconoce quién o quiénes llevaron el vehículo Kia de Keishla, que estaba estacionado en las inmediaciones de las instalaciones deportivas Rebekah Colberg, en Hato Rey, hasta el sector Pueblo Indio, en Canóvanas.

El automóvil fue hallado el viernes y el cadáver al mediodía del sábado en la orilla norte de la laguna.

Verdejo se entregó el domingo a las autoridades federales.