Rafael Riviere Vázquez

Rafael Riviere Vázquez, director del Negociado Federal de Investigaciones (FBI) en Puerto Rico. >Brandon Cruz González/EL VOCERO

La oficina del Negociado Federal de Investigaciones (FBI) en Puerto Rico ha aumentado el número de agentes que está a cargo de seguir el rastro a los casos de corrupción que involucran a funcionarios electos y no electos, indicó el director de la agencia, Rafael Riviere Vázquez.

El funcionario no negó ni confirmó que pueda haber acciones en ese sentido antes de terminar el año.

“Siempre estamos activos. Si a lo mejor no tomamos una acción porque estaban en curso las elecciones, hay acciones que se esperan. Eso es verdad. Pero si se dan cuenta los arrestos más recientes a veces son investigaciones que empezaron este mismo verano pasado. Nosotros tratamos de hacerlo lo más rápido que se pueda, especialmente si es un oficial electo, que puede tener un impacto en la ciudadanía y en los contratos que se están haciendo”, expresó Riviere Vázquez a preguntas de EL VOCERO, luego de asistir ayer al anuncio de nuevos miembros en el equipo de seguridad del gobernador electo Pedro Pierluisi.

Aseguró que las gestiones siguen su curso y que también hay algunos cambios implementados en las oficinas regionales, que igualmente ayudarán a detectar e investigar situaciones.

“Estamos activamente trabajando y hemos aumentado el número de agentes que le está prestando atención a ese tipo de investigaciones, al igual que lo hicimos con las investigaciones del PUA (programa de Asistencia por Desempleo Pandémico) y cosas que han pasado como respuesta a la pandemia (de Covid-19), que ha aumentado ese tipo de crímenes que antes no estábamos trabajando tanto”, agregó Riviere Vázquez.

Señaló que tiene “50% más de los agentes que estaban trabajando los casos de corrupción que antes”. Agregó que el FBI se está asegurando de que haya uno o dos agentes asignados en las oficinas regionales que tiene la agencia en Aguadilla, Ponce y Humacao, así como Islas Vírgenes, para que estén dedicados a trabajar exclusivamente los casos de corrupción.

A la pregunta de este rotativo sobre si el alza en el número de agentes se debe a que están aumentando los casos de corrupción en Puerto Rico, respondió: “Aquí lamentablemente siempre hay corrupción. Hay veces que no hemos tenido la oportunidad de trabajar ciertos casos porque estábamos limitados en el personal y en el pasado a lo mejor veíamos casos a cierto nivel. Ahora también estamos prestándoles atención a oficiales públicos que no han sido electos, pero son todavía oficiales públicos. A lo mejor ese es el cambio que pueden notar”.

El funcionario confirmó que el FBI está “haciendo un esfuerzo de observar más lo que está pasando a nivel local en términos de las actividades corruptas de los oficiales electos y no electos”.

“Ese ha sido un énfasis que he tenido la oportunidad de estar dándole y como saben al anterior director, el señor (Douglas) Leff, eso era algo que le preocupaba mucho, la corrupción. Esa parte no ha cambiado. Ha sido un poquito diferente por lo del Covid-19 y porque ha sido un año electoral”, sostuvo.

El tráfico de drogas

Cuestionado sobre si le preocupa el hecho de que hay mucho tráfico de drogas en la Isla, mencionó que ese asunto se trabaja en equipo con la Administración Antidrogas federal Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para evitar la duplicidad en los trabajos. “Eso sube y baja (el tráfico de drogas). Eso ha cambiado a veces con lo de las restricciones del 'lockdown'. Tenemos sube y baja. El Covid-19 ha afectado ese movimiento”, abundó Riviere Vázquez.