Policía

El sargento Kelvin Meléndez Rodríguez, acusado a finales de agosto de una presunta amenaza contra una cantinera en hechos ocurridos en mayo, aunque está desarmado, continúa trabajando en el polígono de tiro de la Policía en Guayama donde tiene acceso a armas de fuego.

Personal de la Comandancia denunció a EL VOCERO qué no encuentra una explicación para que Meléndez Rodríguez continúe en el polígono como si nada hubiera ocurrido.

También levantan dudas sobre la investigación del Negociado de Investigaciones Especiales (NIE), que opera bajo el Departamento de Seguridad Pública, por no haberse radicado cargos graves por violaciones a la Ley de Armas.

La pesquisa —que tardó tres meses— sostiene que Meléndez Rodríguez presuntamente puso su pistola de reglamento sobre el mostrador y amenazó a la cantinera en la madrugada del domingo 5 de mayo, cuando le reclamaron que pagara $20.01 por dos tragos de vodka en vasos de 18 onzas. El NIE presentó un cargo de amenaza menos grave el 30 de agosto ante una jueza en Juana Díaz.

El NIE entrevistó y tomó declaraciones juradas a varios testigos y ocupó la grabación de las cámaras de seguridad del negocio donde ocurrió el incidente.

Todo por dos tragos de vodka

Al ocurrir el incidente, el agente estaba tomando vodka con una sargento que labora en la Unidad de Asuntos Antidiscriminatorios, también en Guayama.

Ella estaba fuera del negocio cuando presuntamente el sargento sacó el arma y la puso sobre el mostrador molesto porque un agente que laboraba en la seguridad del negocio le dijo que la cantinera estaba reclamando el pago de los dos tragos.

La cantinera habría comentado que el oficial le dijo “dónde quieres el tiro”, por lo que se sintió amenazada.

La jueza pautó el juicio para el 25 de septiembre.

En agosto de 2018 Meléndez Rodríguez fue arrestado después de que su expareja se querellara de agresión y por romper los muebles en su hogar en presencia de sus tres hijos menores.

En esa ocasión la fiscal Irisel Collazo había ordenado que dejaran al sargento en libertad, y posteriormente se determinó presentar el caso ante el juez Manuel A. Méndez, quien no encontró causa para arresto.

La versión ofrecida por la Policía a raíz del arresto en agosto de 2018, señala que Meléndez Rodríguez llegó a la residencia de la víctima en la calle El Yunque, en la urbanización El Bosque, en Coamo y que tras una discusión presuntamente agredió a su expareja en presencia de sus tres hijos menores de edad.