Policía

>Brandon Cruz González/EL VOCERO

Aunque reconoce que la Policía ha desarrollado políticas consistentes con los requisitos del acuerdo sobre la Reforma de la Policía, el monitor federal de este caso John Romero, concluyó en un informe que varias áreas como el uso de la fuerza y la implantación de tecnología, entre otros, aún no cumplen a capacidad con las disposiciones del decreto de consentimiento.

El reporte de Romero comprende el periodo entre julio de 2019 a marzo de 2020.

El informe de 206 páginas, destaca que, en cuanto al uso de la fuerza, la uniformada ha implementado algunas de sus recomendaciones, pero, que siguen existiendo problemas importantes en los informes en ese renglón.

Afirmó que existen discrepancias en los informes de la agencia con los reportes de las 13 comandancias.

Solicitó a la uniformada que modifique el formulario y el seguimiento para requerir datos adicionales sobre el uso de la fuerza antes de que el sistema genere un número de denuncia. Mencionó que la agencia adoptó esta recomendación y está en espera de ver los resultados.

Afirmó que es imperativo que los oficiales llamen al Centro de Mando y brinden información sobre las detenciones sobre el uso de fuerza. Destacó que la uniformada debería trabajar en desarrollar un sistema de seguimiento de informes de campo. Hasta que se implemente ese sistema, el Centro de Mando debe tener la capacidad de rastrear los números para propósitos de monitorear y analizar la dinámica de la fuerza.

El monitor encontró que en ciertas ocasiones los oficiales de la Policía, usaron la fuerza en respuesta a incidentes de manifestaciones masivas en formas que violaron el acuerdo. 

"Los oficiales utilizaron fuerza menos letal contra civiles en formas peligrosas e indiscriminadas durante las protestas de julio de 2019, a menudo después de que las multitudes ya estaban dispersándose. Los oficiales de la Policía combinaron además múltiples incidentes de uso de la fuerza bajo un informe para cada lugar en estas manifestaciones masivas, lo que no está de acuerdo con las prácticas policiales generalmente aceptadas y viola el espíritu del acuerdo”, señala el informe.

Sobre el área de tecnología e información, Romero destacó que continúan retrasadas respecto al calendario establecido por el acuerdo. Comenta que la uniformada pudiera utilizar los sistemas tecnológicos para completar sus mandatos policiales o trazar el cumplimiento en otras áreas del acuerdo. Expone que estas brechas se han demostrado en particular en las inconsistencias en los datos sobre el uso de la fuerza. 

Destacó que la información debe ser en tiempo real.

En cuanto a los registros, dice que la agencia ha desarrollado políticas para los arrestos, registros e incautaciones consistentes con el acuerdo. Empero, los formularios de arrestos no siempre documentan adecuadamente la causa probable y en muchos expedientes de arrestos les faltan formularios claves.

Mencionó que el proceso de reclutamiento, selección y contratación ha cumplido parcialmente con el acuerdo. No obstante, encontró fallas tecnológicas para informar consistentemente sus prácticas de selección y contratación.

Observó incumplimientos en investigaciones de violencia doméstica e igual protección.

De otra parte, concluyó que la uniformada carece de un número adecuado de supervisores de primera línea -sargentos-. “Esto resulta en agentes sin experiencia, asumiendo el papel de supervisor”, manifestó.

 Durante visitas y entrevistas con los supervisores se observó que estos no inspeccionaban a más de diez agentes.

Sobre la participación comunitaria e información pública, menciona que la Policía ha implantado mínimamente estrategias de vigilancia comunitaria y resolución de problemas en sus áreas policiales, asignando a uno o dos agentes que asisten a reuniones de la comunidad para escuchar sus preocupaciones.

Destacó que el 99.9% de los oficiales de mando y miembros del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC), han sido capacitados en policía comunitaria. Empero, no se ha implementado la policía comunitaria como estrategia en toda la uniformada.