Policía

El cerrajero Jensen Medina Cardona, supuesto asesino de Arellys Mercado Ríos —quien fue ultimada viciosamente el pasado domingo al recibir un balazo en el cuello en Villa Marina, en Fajardo— no se había entregado al caer la tarde de ayer en las oficinas del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de dicha ciudad, como se había comprometido su abogado.

Medina Cardona contrató los servicios del licenciado Orlando Cameron Gordon, quien temprano entabló comunicación con el director de la División de Homicidios del CIC de Fajardo y se comprometió a entregarlo. Se dijo que comparecerían a las 11:00 a.m., después a las 3:00 p.m. y se pospuso para las 5:00 p.m. Al cierre de esta edición, el sospechoso del crimen no había llegado.

El nombre del presunto autor del asesinato fue ofrecido por fuentes de la Policía, que señalaron que después de que fue identificado en la escena se corroboró su identidad y dirección en los sistemas de información, así como el permiso para la posesión de un arma de fuego.

La inspectora Sharon Ruiz, directora del CIC de Fajardo, dijo al mediodía que el abogado adelantó que su representado no daría declaración ni se sometería a una rueda de confrontación.

La víctima de 34 años encontró un teléfono celular en un baño de Villa Marina, donde compartía con unas amistades después de haber pasado el día paseando en bote por la isla de Palomino.

Cuando salió del baño les comentó a sus amigos que había encontrado un celular. En esos momentos llegó Medina Cardona en traje de baño y con un arma de fuego en la cintura, increpándola porque ella había salido del baño, donde una amiga de él había dejado el aparato.

No hubo problema en devolverle el dispositivo, porque esa era la intención de Mercado Ríos y de sus amigos. Pero el cerrajero no mostró agradecimiento y endemoniado comenzó a decirle a la joven y sus amigos que se creían que le iban a tumbar el celular. Con gestos groseros les advirtió: “No saben con quién se están metiendo”.

Mercado Ríos le respondió que no le importaba, lo que provocó que en fracciones de segundo el sospechoso sacara la pistola y le diera el tiro en el cuello que la mató en el acto.

Aunque Medina Cardona abandonó rápidamente el lugar en una guagua, fue reconocido de inmediato por los guardias de seguridad como uno de los socios que dejaban los botes en el lugar. Las cámaras de seguridad confirmaron que se trataba de Medina Cardona y los acompañantes de la joven y otros testigos ofrecieron su descripción.

Rastreado en Caguas

El lunes los agentes del CIC fueron al negocio Mundo Llaves, en el barrio Bairoa de Caguas, propiedad de Medina Cardona. El establecimiento permaneció cerrado lunes y martes. Los agentes también fueron el lunes en la noche a su hogar en el sector Guasábara y a la casa de sus padres y no dieron con él. Allí dejaron una citación en manos del padre, mientras en las redes sociales y en medios de comunicación la ciudadanía pedía que lo arrestaran y lo acusaran de inmediato.

Los investigadores y fiscales se prepararon para realizar una rueda de confrontación fotográfica, con la intención de radicar cargos de asesinato en primer grado e infracciones a la Ley de Armas no más tarde de hoy.

Por otro lado, al caer la noche de ayer el fiscal Yamil Juarbe, fiscal de distrito de Fajardo, evaluaba la prueba recopilada desde el domingo con la intención de radicar cargos en ausencia contra Medina Cardona, quien tiene licencia de tiro al blanco y es dueño de una pistola que se presume fue la que usó para asesinar a la ejecutiva de una empresa funeraria.