Cárcel

El juez federal Gustavo Gelpí, sentenció cadena perpetua a Oscar “Cali” Martínez Hernández, uno de los líderes de la conspiración para el asesinato del teniente del Centro de Detención Metropolitano de Guaynabo (MDC, por sus siglas en inglés), Osvaldo Albarati, ocurrido el 26 de febrero de 2013.

Cali fue encontrado culpable el 20 de septiembre del pasado año durante un juicio que se extendió por 11 días.

Martínez Hernández se encontraba recluido en MDC en espera de una sentencia en otro caso de narcotráfico. Se alega que el convicto utilizaba teléfonos celulares en contrabando y estaba furioso porque Albarati hacía búsquedas de contrabando en la prisión y les quitaba los móviles.

Testigos de cargo declararon que vieron a Martínez Hernández pendiente del momento en que la víctima salía a su hogar e hizo señas a otros reclusos, que a su vez instruyeron a gatilleros contratados en el exterior para que persiguiera y tiroteara a Albarati en el expreso PR-52. El funcionario federal falleció en el acto.

Según el ministerio público, pudieron demostrar que Martínez Hernández y los otros reclusos hicieron un plan para pagarles a las personas en la libre comunidad para matar al teniente.

Martínez Hernández fue representado por el abogado José Novas. El caso estuvo a cargo del fiscal Nicholas Canon.

Cali fue acusado junto a otras ocho personas. La mayoría de estos se declararon culpables como el otro líder del grupo Miguel “Bolo” Díaz.