Crucero

Los padres y abuelos de la niña Chloe Wiegand, que pereció trágicamente el pasado domingo al caer de una altura de 150 pies de la cubierta superior del crucero Freedom of the Seas, partieron ayer a Indiana con los restos de la infanta.

La Fiscalía de San Juan aguardara por que terminen los funerales y el 24 de julio los familiares de Chloe tendrán que regresar al Puerto Rico, para continuar las entrevistas.

La fiscal Ivette Nieves junto a los agentes de Maltrato de Menores y de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de San Juan revisaron ayer las grabaciones de las cámaras de seguridad del crucero, donde según fuentes policiales se ve al abuelo materno Salvatore Anello meciéndola hasta que cae de sus brazos y muere al dar contra el muelle.

La fiscal, después de las entrevistas a las que han estado renuentes los familiares, podría tomar una determinación basándose en las grabaciones de formular cargo de negligencia contra Anello, bajo la ley de protección de menores, delito que conlleva una pena de hasta tres años de cárcel.

El lunes, Alan Wiegand y su esposa Kimberly Schultz, padres de Chloe llegaron a la Fiscalía acompañados por personal de la Royal Caribbean, empresa dueña del crucero donde ocurrió la trágica muerte. No prestaron declaración ante la fiscal y abandonaron la Fiscalía.

El martes, acudieron los abuelos acompañados de un abogado. La familia viajó de Indiana a Puerto Rico el pasado domingo, y abordaron el Freedom of the Seas temprano en la tarde. La caída ocurrió a eso de las 5:30 de la tarde cuando el crucero permanecía atracado en el Muelle Panamericano.