Antonio López Figueroa

El comisionado del Negociado de la Policía, Antonio López Figueroa. >Carlos Rivera Giusti/EL VOCERO

Las autoridades investigan si el cadáver baleado de un hombre encontrado esta madrugada en Santurce es el del sospechoso del asesinato de dos policías municipales de Carolina y un agente de la Policía estatal, ocurrido ayer.

“No podemos establecer que sea él, porque las descripciones físicas no son similares”, afirmó el teniente Rolando Trinidad durante una rueda de prensa.

Preliminarmente, ha trascendido que el sospechoso del crimen es el fugitivo federal Carlos M. Cotto Cruz, apodado El Wasa, de 33 años, oriundo de Caguas.

Trinidad reiteró que van a trabajar con la identificación del cuerpo del sujeto encontrado en Santurce con un cartelón que leía “yo soy el responsable del asesinato de los guardias. Aquí está”.

Los hechos se produjeron durante una intervención policiaca tras reportarse un accidente. Al lugar se personaron los agentes y el sujeto comenzó a hacer disparos, por lo que comenzó la persecución desde Carolina hasta la calle Jupiter en el residencial Luis Lloréns Torres, en donde presuntamente se ocultó el individuo.

Trinidad anticipó que las autoridades se van a mantener en el residencial como parte de la pesquisa.

Las autoridades continúan efectuando entrevistas y recopilando información. 

El comisionado del Negociado de la Policía, Antonio López Figueroa, solicitó con voz quebrada la ayuda de la ciudadanía para el esclarecimiento del crimen.

“Al igual que todos los que cada día pierden un ser querido, este servidor también lo perdió. Necesitamos despertar para ayudar a las autoridades a resolver los crímenes si queremos paz para tener mejor calidad de vida en Puerto Rico… Le pido a los policías a que en honor a los policías caídos demos el máximo”, expresó López mientras se secaba las lágrimas.

El Negociado Federal de Investigaciones (FBI), se unió a la pesquisa.

Mientras, el fiscal federal Stephen Muldrow lamentó el asesinato de los agentes y anticipó que las autoridades federales ayudarán a la Policía y al Departamento de Justicia de Puerto Rico para el procesamiento criminal de los responsables.

“Este violento ataque subraya los peligros a los que se enfrentan habitualmente quienes protegen y sirven a sus conciudadanos. Debemos honrar el valor y los sacrificios de todos los agentes del orden con el firme compromiso de mantenerlos a salvo. Esto significa construir vínculos más estrechos entre los agentes y las comunidades a las que sirven, de modo que la seguridad pública no sea una causa a la que sirven unos pocos valientes, sino una promesa que cumplen los agentes de policía y los ciudadanos que trabajan codo con codo”, expresó Muldrow en declaraciones escritas.