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(Carlos Rivera Giusti/EL VOCERO)

A poco más de un mes para celebrar la Despedida de Año, el Negociado de la Policía sigue en espera de que la Administración de Vivienda Pública le dé paso a la instalación del sistema “Shot Spotter” y así poder activar la unidad especializada que buscará detectar en tiempo real los disparos que realice un criminal.

 “Estamos listos, tenemos los agentes adiestrados y cerca de 14 patrullas con cámaras que ya se encuentran listas para que se les instale el sistema. Hasta el momento estamos esperando que el Departamento de Vivienda culmine con los procesos de subasta y contratación”, precisó a EL VOCERO Henry Escalera, comisionado de la Policía.

 El proceso de subasta para crear el centro de vigilancia computadorizado ha estado en atraso desde finales de 2018. Desde los inicios del proyecto en 2013 se había levantado una polémica, ya que los sensores del sistema serían instalados específicamente en residenciales públicos.

 En declaraciones escritas a EL VOCERO, William Rodríguez, administrador de Vivienda Pública, indicó que el proceso de subasta había culminado y que se encontraban en el proceso de contratación y firma del contrato.

 “Esperemos que esta iniciativa comience a funcionar antes de finalizar este año”, expresó Rodríguez.

La ayuda ciudadana

 Por otra parte, con motivo de la época navideña, Escalera dijo que la campaña de No Balas al Aire ha dado frutos gracias al apoyo de la ciudadanía y líderes comunitarios que trabajan arduamente durante todo el año para denunciar a quienes incurren en esta práctica delictiva.

 Escalera informó que gracias a la cooperación ciudadana el año pasado la Policía pudo intervenir con un individuo que realizó disparos al aire cerca del área de Caguas.

“Disparar al aire es un delito que conlleva una pena fija de cinco años y 10 con agravantes. Este delito no bonifica”, expresó Escalera, quien añadió que en los últimos seis años, no se han registrado muertes por balas perdidas, aunque sí heridos, en los años 2012, 2015, 2016 y 2018.

 La última víctima fatal de una bala perdida lo fue la quinceañera Karla Michelle Negrón Vélez, alcanzada por un proyectil en plena celebración de Año Nuevo de 2012, mientras compartía con familiares y amistades frente a su residencia en la comunidad de Villa Palmeras, en Santurce.

Caso sin esclarecer

 Desde ese momento su padre Carlos Negrón se convirtió en un activista y ha denunciado año tras año a quienes disparan al aire. Todavía el caso de su hija no ha sido esclarecido.

 La campaña de No Balas al Aire se desarrolla en virtud de la Ley 404-2000, conocida como la Ley de Armas de Puerto Rico, la cual establece en el Artículo 7.06 que se debe realizar una campaña publicitaria educativa desde el 15 de noviembre al 7 de enero de todos los años.

 Si ve que alguna persona realiza un disparo al aire, comuníquese a la línea confidencial de la Policía al (787) 343-2020.