Jensen Medina

En la foto Jensen Medina Cardona. 

El Ministerio Público concluyó hoy con la presentación de la prueba contra Jensen Medina Cardona con el testimonio de Rafael Bernal Martínez, gerente financiero del concesionario Benítez Auto en donde el acusado del asesinato de Arellys Mercado adquirió una guagua Dodge RAM negra que utilizó para entrar y salir de Villa Marina Yatch Harbor, la noche del 18 de agosto de 2019 cuando se produjo el crimen.

Medina Cardona enfrenta un cargo por asesinato en primer grado y dos cargos por violación a la Ley de Armas.

“Informamos al Tribunal que este es el último testigo de prueba del Ministerio Público y estamos sometiendo nuestro caso por parte del pueblo de Puerto Rico”, señaló el fiscal Yamil Juarbe a la jueza del Tribunal de Primera Instancia de Fajardo, Gema González Rodríguez.

El testigo indicó a preguntas del fiscal Eduardo Beale que estuvo a cargo de preparar la orden de venta y enviarla a la banca. Bernal Martínez autenticó los documentos de la venta que hizo en el concesionario Benítez Auto Group de Humacao. 

El vehículo en cuestión se trata de una guagua Dodge RAM, 2,500 turbo diesel, Black package, negra, tablilla 1015603, número de serie 3L6UR5FLOKG571662. La guagua fue adquirida el 3 de julio de 2019, 45 días antes del asesinato de Arellys Mercado.

Bernal Martínez dijo ante los cuestionamientos del fiscal que fue él quien tomó la foto de Medina Cardona al momento de la adquisición de la guagua. En la foto aparece con el vendedor del auto. 

El testigo señaló que el acusado autorizó que se tomara la foto que fue publicada en redes sociales.

Para la compra del vehículo, Medina Cardona presentó un pasaporte, su licencia de conducir, cuya expiración es en septiembre 15 de 2022.

Esa información la proveyó el acusado al concesionario de autos. 

El vehículo fue comprado a Popular Auto, bajo un “leasing”, que aparece a nombre de Medina Cardona.

Con este testimonio, el Ministerio Público buscaba evidenciar que ese vehículo que compró Medina Cardona era el mismo que estuvo en la Marina la noche del crimen. 

Por su parte, el abogado del acusado Jorge Gordon insistió en que la prueba presentada por la defensa sobre la adquisición del vehículo es “inadmisible”. 

Al afirmar que como el Ministerio Público no presentó el “asentamiento del negocio realizado, es como si no se hubiese registrado. Ante la ausencia del asentamiento del negocio, es como si el negocio no se hubiese realizado”.

La defensa ha impugnado la presentación de esa prueba ante el Tribunal de Apelaciones y del Tribunal Supremo. Ambos foros fallaron en contra.

Mientras, Juarbe recordó que el testigo explicó el proceso para la adquisición de vehículos y que la empresa guarda el expediente de las ventas.

“La defensa le está pidiendo a usted que se convierta en una juez rebelde”, mantuvo Juarbe. La magistrada admitió el exhibit.

Durante el contrainterrogatorio, Gordon le cuestionó a Bernal Martínez si el 3 de julio de 2019 era un miércoles. El testigo le respondió que no sabía si era un miércoles.

Gordon le dijo al testigo que no trabajaba los miércoles en la tarde y que por esa razón fue la que no compareció ayer al Tribunal de Fajardo. “No tengo horario de salida”, le respondió Bernal Martínez.

De otro lado, en horas de la tarde la defensa presentó los testimonios de dos agentes de la Policía de Puerto Rico.

El primero, fue la agente Lilian Arce Nieves, quien labora en el Registro de Armas y Jorge Luis Encarnación Lanzó, agente investigador del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Fajardo.

Arce Nieves declaró que el 19 de agosto de 2019 -al día siguiente del crimen-el agente Encarnación Lanzó se personó a su oficina para obtener información de Medina Cardona como parte de la pesquisa del asesinato de Arellys.

Encarnación Lanzó llenó el formulario “Perfil del Ciudadano” y se realizó una búsqueda por el nombre y el seguro social de Medina Cardona que escribió el agente. 

Arce Nieves aseguró que en ningún momento le brindó información al agente Encarnación Lanzó para que llenara el formulario.

Entretanto, Encarnación Lanzó declaró que el agente Luis Alejandro Velázquez, el investigador del caso, le instruyó acudir al Registro de Armas. “Alejandro me dio información de un tal Jensen”, dijo el testigo. Precisó que el agente Alejandro Velázquez le dio el nombre del acusado en un papel.

Gordon le cuestionó quién le dio el número social de su cliente. El testigo le contestó que lo anotó Arce Nieves en el sistema que ella maneja. “A mi memoria los anotó del sistema”, indicó.

A preguntas de Gordon, el testigo no pudo precisar la hora en que Arce Nieves le dio la información que buscaba.

Encarnación Lanzó declaró que colocó en una carpeta los documentos que le entregó Arce Nieves y que posteriormente, acudió a la Fiscalía de Fajardo, al CESCO de ese pueblo y al CESCO de Humacao con una orden judicial sobre el número de tablilla de un vehículo de motor.

Después del mediodía entregó los documentos al agente Alejandro.

La fiscalía no contrainterrogó al testigo y la jueza decretó el receso de almuerzo hasta la 1:30 p.m.

Tras el receso, la defensa informó que el testigo Leymi Rivera Cintrón, quien por años labora en el mantenimiento de los sistemas de vídeo de Villa Marina, no pudo comparecer a corte debido a la pérdida de un familiar.

La Fiscalía no tuvo reparos con excusar al testigo al catalogar la pérdida de un familiar como “una razón de peso”.

El licenciado Jorge Gordon explicó que Rivera Cintrón declararía sobre la entrega de una prueba relacionada a grabaciones a la Fiscalía de Fajardo el 11 de septiembre de 2019.

Por otro lado, la defensa anunció que no utilizaría a otros dos testigos, el agente del área policiaca de Fajardo Víctor Caballero y Elmer Torres Claudio.

El juicio continuará el lunes, 25 de octubre, con el testimonio de un perito de la defensa.

El asesinato de Arellys ocurrió durante una confusa discusión por un celular en la noche del domingo, 18 de agosto de 2019 cerca de las 9:43 p.m. en el área del muelle Villa Marina Yatch Harbour, en Villa Marina Boulevard, en Fajardo.

La joven de 34 años, quien se desempeñaba como gerente de ventas de una empresa dueña de varias funerarias, murió en el acto al recibir un balazo en el cuello en las instalaciones de Villa Marina.