Andrea Sofía Sánchez Parrilla

Andrea Sofía Sánchez Parrilla.

Bernardo Acosta Hernández, apodado Marinito, de 26 años de edad, fue acusado en la tarde del domingo de cargos de asesinato y múltiples infracciones a la Ley de Armas, como uno de los presuntos autores del vicioso asesinato de la joven Andrea Sofía Sánchez Parrilla, de 22 años de edad, madre de una niña de dos años, ocurrido en la madrugada del sábado en la barriada Capetillo, en Río Piedras.

El juez Glenn Velázquez, de la Sala de Investigaciones de San Juan le señaló una fianza de $1.2 millones que no pudo prestar.

En la tarde del domingo, la Policía dio a conocer que durante un allanamiento se ocuparon las armas que presuntamente guardaba Marinito en su hogar. Entre las armas se encuentra una pistola color negra Glock, modelo 17, calibre 9mm; un rifle Pro MAG, calibre 5.56 x45, sin número de serie; un cargador marca Glock calibre 9mm. con capacidad para 31 municiones; otro cargador tipo tambor calibre. 40, con capacidad para 50 municiones y otro cargador marca Glock, calibre 9mm, con capacidad para 17 municiones. Decenas de balas y otros cargadores fueron ocupados en una vivienda en Cupey.

Marinito y otro individuo presuntamente le dispararon a la joven en presencia de un sinnúmero de personas en la calle 3, cuando según los hallazgos de la pesquisa, le molestó o se asustó cuando Andrea Sofía estacionó su Toyota Yaris bloqueándole el lugar en el que el individuo tenía estacionado un Jeep Wrangler color gris.

Bernardo Acosta Hernández

La investigación en manos del agente Tito Omar Rivera y del teniente José Bonilla, entre otros, de la División de Homicidios del CIC de San Juan, establece que Andrea Sofía, quien trabajaba como entrenadora personal, se estacionó en el lugar para llevarle una comida a su expareja.

Cuando la joven abordó el automóvil, Marinito, quien es natural de la República Dominicana y otro individuo, que vive en un residencial cercano, trataron de abrirle la puerta para sacarla del automóvil.

La joven aceleró y los individuos abrieron fuego hiriéndola de muerte.

Su expareja y otros amigos de la joven iniciaron de inmediato una campaña en las redes sociales, pidiendo ayuda para encontrarla, ya que no contestaba las llamadas. Cerca de las 6:00 de la mañana, cuando comenzaron a llegar los camiones con plátanos y otros productos agrícolas a la parte trasera de la Plaza del mercado en la calle 2 (Obispado), hallaron el automóvil estacionado y el cadáver detrás del volante.

Un equipo de agentes de distintas divisiones del CIC bajo el mando del capitán Luis Díaz, se dieron a la tarea de dar con los sospechosos y dieron con Marinito, en una casa en Cupey cerca de la urbanización El Cerezal.

En el lugar fue ocupado el Jeep Wrangler.

El otro sospechoso no ha sido arrestado.

La fiscal Zulma Delgado, presentó las acusaciones por asesinato en primer grado contra Marinito. Su compinche será acusado en ausencia.

El asesinato de Andrea Sofía ha causado indignación en Capetillo, donde vecinos insisten en que negocios como los que se encontraba Marinito y sus amigos, no cesan de crear problemas, agresiones y balaceras con frecuencia.