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La inexistencia de una practica para desinfectar las áreas de trabajo de forma continua, ni la práctica para evaluar al personal de manera aleatoria o sistemática, son parte de los hallazgos del comisionado especial de la Reforma de la Policía Alejandro del Carmen, sobre el cumplimiento del protocolo ante la pandemia del Covid-19.

El documento indica que la información proporcionada por la Policía reflejó que un total de cinco miembros han fallecido como consecuencia del coronavirus y que se radicaron 14 querellas sobre presuntas violaciones por parte del personal de la uniformada sobre violaciones a la orden ejecutiva de la gobernadora Wanda Vázquez.

Asimismo, se presentaron 20 denuncias sobre violaciones de la cuarentena. 

Es decir, se le ordenó al oficial que se pusiera en cuarentena, pero estas instrucciones supuestamente fueron ignoradas. “La Policía no ofreció una respuesta a la pregunta sobre si el personal de la Policía en cuarentena, una vez que se haya identificado que ha violado la orden de cuarentena, tenía el mandato de continuar con la cuarentena durante un período prolongado de tiempo de acuerdo con las pautas de los Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés)”, señala el documento.

Agrega que “uno de los hallazgos más significativos fue que un solo médico, que practica la medicina general, tomó decisiones críticas de descontaminación para toda la Policía en Puerto Rico.  Es decir, para las decisiones relacionadas con Covid-19 sobre si una instalación policial debía ser desinfectada o no después de que una persona en esa instalación muestre signos de síntomas relacionados con Covid, o si el personal debe ser puesto en cuarentena y / o examinado, se deja a discreción de  un solo médico”.

El médico en el lugar está disponible 12 horas durante el día y de guardia el resto del tiempo.  El es el único que toma las decisiones sobre si una instalación policial debe cerrarse y desinfectarse o no o si el personal debe hacerse la prueba después de que una persona muestre síntomas de Covid-19”.

Ese médico es el único responsable de determinar cuándo un oficial debe regresar al trabajo.

Expone que uno de los problemas más preocupantes es el "lapso de tiempo" que se necesita para que la información llegue al médico y para que la decisión del galeno afecte la prevención de la propagación del Covid-19.  

“Por ejemplo, como lo citaron varios miembros del personal de la Policía entrevistados, ha habido varios casos en los que el médico no es consistente al decidir si una instalación debe ser desinfectada o no después de que se identifica un caso potencial de Covid-19.  Si bien este lugar está abierto al público, existe la posibilidad de contaminación y propagación de la enfermedad a otros, mientras permanece abierto y sin el beneficio de la descontaminación”, indica el escrito.

Destaca que el distrito de San Sebastián fue citado como un ejemplo donde ocho miembros de la Policía  dieron positivo y nunca se emitió la decisión de cerrar el edificio de la policía.

Además, cada comisaría tiene un “Coordinador Covid-19”. Esta persona es seleccionada por el comandante de área local, ya que no se buscan calificaciones específicas. Además, aparte de la capacitación estándar que recibe el personal de la Policía sobre Covid-19, hay poca o ninguna capacitación formal que se brinda a estos coordinadores.  

Sin embargo, su deber es coordinar (es decir, informar) con el médico de la Policía en situaciones relacionadas con Covid, incluida la necesidad de realizar pruebas, aislar o poner en cuarentena al personal.

Con respecto al equipo de protección personal, la dirección de la Policía afirma que las mascarillas y los desinfectantes para manos se han distribuido de manera constante en toda la isla.  

Sin embargo, los miembros de la uniformada entrevistados, no estuvieron de acuerdo. Indicaron que al comienzo de la pandemia se disponía de un número muy limitado de mascarillas, guantes y desinfectantes para manos. Y que en algunos casos, el personal de la Policía consideró necesario comprar su propio equipo de protección. 

Sobre el particular, EL VOCERO recibió múltiples quejas de agentes que indicaban que no se les proporcionaba el equipo sanitario.

“Tampoco existe una práctica actual para desinfectar las áreas de trabajo de forma continua. El proceso de desinfección formal se lleva a cabo casi exclusivamente cuando el médico lo ordena y, en algunos casos, cuando un individuo o individuos han dado positivo en la prueba de Covid-19. Tampoco existe una práctica actual para evaluar al personal de la PRPB de manera aleatoria o sistemática.  La prueba de Covid-19 se realiza en las instalaciones del Departamento de Salud local”, reza la moción.

Del Carmen recomendó considerar la modificación del protocolo del Covid-19; considerar que su oficina lidere los esfuerzos y retenga el personal necesario para la evaluación inmediata y completa de la implementación del mismo; considerarse la revisión del protocolo existente de que un solo médico esté en posición para decidir sobre todos los asuntos relacionados con Covid en relación a la prevención y el tratamiento de la Policía.

De igual forma, considerarse la implantación de un curso de capacitación de Covid para todos los coordinadores de Covid, con el fin de establecer una línea de base normativa de conocimiento sobre la prevención y reacción a incidentes relacionados con el coronavirus y dar seguimiento a las investigaciones administrativas para determinar si existen áreas en las actividades organizacionales diarias que deban ser corregidas y / o atendidas que evitarían la propagación y / o contaminación del virus.

De otra parte, el juez ordenó al Departamento de Justicia federal y a la Policía a presentar sus posiciones al respecto en o antes del 9 de diciembre.