Henry Escalera

Henry Escalera, comisionado del Negociado de la Policía. 

Al terminar el 2019 se estima que entre 735 a 743 miembros de la Policía —uniformados y civiles— hayan abandonado sus puestos, y para mitigar la pérdida de personal la agencia espera sumar un centenar de agentes en febrero del 2020, los cuales actualmente están como cadetes en la academia.

Según los datos ofrecidos por el Negociado de la Policía, hasta la semana pasada se estimaba en 575 los agentes y oficiales que han dejado la agencia en el 2019. Otros 140 a 148 civiles optaron por una jubilación anticipada o por el retiro el próximo 31 de diciembre.

En el 2018 la Policía sufrió una baja de 996 de sus uniformados y en el 2020 se espera que cerca de mil habrán cumplido el mínimo de 30 años de servicio y puedan optar por abandonar la agencia.

20170611_VR_PLEBISCITO_ER

Los agentes recibieron un 15% de aumento en el 2019 y recibirán otro 15% en el 2020, pero esto no han frenado el éxodo. 

Con la salida de hasta 148 civiles, no se descarta que alguna de esas posiciones sea cubierta temporalmente por uniformados, lo que abonaría a una fuerza menor de agentes destacados en las labores de prevención e investigación.

Fuentes enteradas en la Policía estiman que la agencia tiene cerca de 7,000 agentes en servicio, una tercera parte de la fuerza con la que contaban hace 25 años, lo cual plantea amplios retos frente al cuadro de incidencia delictiva en la Isla.

Al ser abordado por EL VOCERO, el comisionado del Negociado de la Policía, Henry Escalera Rivera, negó que los agentes vayan a cubrir las plazas de civiles y en cuanto a los 140 que se acogerán a la jubilación adelantada, mencionó que mediante el reclutamiento de una treintena de nuevos empleados se deberán cubrir plazas esenciales en los próximos días.

Según Escalera Rivera, el Departamento de Seguridad Pública (DSP) comenzó el reclutamiento como parte de un proceso que llamó “civilización de la Policía”. El reclutamiento se realiza bajo las normas de la Oficina de Administración y Transformación de los Recursos Humanos del Gobierno de Puerto Rico (Oatrh) bajo la Ley 211 de 2015.

Se estima que de los 148 civiles cualificados para dejar la Policía el 31 de diciembre próximo; 141 seguirán en la nómina con un 60% del salario hasta los 61 años de edad y siete se acogerían al retiro. Los civiles siempre han cotizado para el seguro social y a los 62 años pueden solicitar ese beneficio, adicional a lo que sería su pensión de retiro de un 40% aproximado de sus salarios.

Cada vez menos empleados

La Policía tuvo en su nómina a cerca de 2,000 mil civiles, y en la actualidad quedarían menos de una quinta parte. Entre los civiles que se jubilarán —todos con un mínimo de 25 años de servicio— muchos ocupan plazas de alta responsabilidad y al irse se teme habrá un vacío de experiencia en el complejo sistema de administración.

En febrero poco más de un centenar de cadetes jurarán como agentes y hace poco más de un mes comenzó una segunda clase con 134 cadetes y se reclutará personal para una tercera academia, supo este medio, según fuentes consultadas. Estas academias fueron el resultado de órdenes emitidas por el juez federal Gustavo Gelpí, que tiene a su cargo el caso de la reforma de la Policía.

De otra parte, Escalera Rivera negó versiones de que a los cadetes que se convertirán en agentes en el 2020 no se les conceda el aumento de 15% sobre el salario mínimo de $2,200 al mes.

Los agentes recibieron un 15% de aumento en el 2019 y recibirán otro 15% de aumento en el 2020, medidas que no han frenado el éxodo.

De los 575 agentes y oficiales que han dejado la agencia este año, se estima que 356 renunciaron en búsqueda de mejores oportunidades de empleo en la empresa privada. Un gran número de ellos son jóvenes y emigraron a Estados Unidos.

Solamente 122 se acogieron a la pensión y 32 fueron forzados a dejar la Policía por tener 58 años de edad y más de 30 años de servicio. La Uniformada decretó la expulsión de 29 agentes este año; 17 se jubilaron por incapacidad y 16 murieron, en su mayoría por causas naturales.

Reclamos en retiro y salud

Jaime Morales, presidente de COPS, organización que defiende los derechos de unos 4,400 efectivos de la Policía, dijo a EL VOCERO que los dos asuntos prioritarios para que los uniformados sientan que hay mejores condiciones para ingresar y seguir en el cuerpo de seguridad, son el sistema de jubilación y la paga por enfermedad.

De hecho, indicó que estos y otros asuntos serán discutidos por los distintos gremios de policías con la gobernadora Wanda Vázquez, con quien se reunirán el próximo jueves en la mañana. Señaló que la Primera Ejecutiva se ha comprometido a escuchar y atender sus reclamos.

“Esos dos eslabones son los que no han podido generar que ingresen más policías”, añadió, y comentó que en el pasado las academias de la Policía podían tener hasta 1,000 cadetes y ahora no llegan ni a 150.

Morales reconoció que la Junta Federal de Control Fiscal “se portó bien —con el asunto de que se avanzara con la inclusión de la Policía en el seguro social, con el pago de $380 millones del retroactivo pendiente y el 15% de aumento salarial— pero reiteró que se necesita evitar los contratiempos con la paga por enfermedad y mejorar los porcientos de paga para jubilarse. Contó que un cadete nuevo, con los ajustes recientes, debe comenzar con un salario de alrededor de $38 mil anuales.