Asesinatos sur

Decenas de agentes participaron ayer en la búsqueda del presunto asesino de tres personas. >Christian Rivas/Especial para EL VOCERO

El guardia penal Pedro A. Montes Collazo amagó con entregarse y cuando las autoridades lo aguardaban para arrestarlo, se privó de la vida en un área donde ubica una casa abandonada en un monte cercano a la playa California.

Monte Collazo permaneció fugitivo desde la noche del miércoles evadiendo al contingente de agentes de la Uniformada y alguaciles federales, que procuraban su captura en los montes cerca de la costa en la colindancia entre Maunabo y Patillas.

A eso de las 8:00 de la mañana de hoy, después de haber estado en comunicación con negociadores, usó la pistola con la que ultimó a su expareja, un compañero de trabajo y una vecina, privándose de la vida.

Montes Collazo fue divisado a las 4:30 de la madrugada del jueves en el área de la playa del barrio California entre Maunabo y Patillas, de donde es oriundo.

Los agentes ocuparon el Toyota Yaris color gris en el que viajaba, así como pertenencias, pero no la pistola.

Horas después fue divisado en un área del monte.

La cruenta secuencia de muertes comenzó a las 8:10 de la noche del miércoles, cuando acudió al apartamento de la técnica social Marilyn "Mary" Reyes Ayala, a la que mató a balazos cuando se negó a continuar la relación amorosa que habían mantenido.

Mary, de 49 años, quien al igual que Montes Collazo era empleada del complejo correccional de Guayama, estaba en su apartamento en los predios del restaurante El Platanal, en el sector Useras, en la PR-13 en Santa Isabel.

Montes Collazo irrumpió en la vivienda cuando Mary hablaba por teléfono con una amiga y compañera de labores. Según la amiga, que está bajo protección policial, Mary le dijo que no regresaría con él y le pidió a ella que fuera a su apartamento.

La testigo oyó los disparos y al cesar la voz de Montes Collazo, quien la amenazó y le dijo que no virara porque ya la había matado.

Los vecinos aterrorizados llamaron a la Policía y describieron que Montes Collazo había huido en un Toyota Yaris color gris.

A las 8:30 cuando los agentes del CIC de Ponce se dirigían a investigar el asesinato de Mary, la Policía de Área de Guayama fue alertada de una balacera en los portones de la institución 500 del complejo carcelario de ese municipio.

Montes Collazo había llegado al lugar procurando por otros guardias penales y el custodio que estaba en el portón no le permitió pasar.

Las versiones bajo investigación apuntan que en esos momentos el armero Alvin R. Sugrañes Lebrón, de 37 años de edad, se acercó al portón para entregarle un rifle a su compañero que custodiaba el mismo y Montes Collazo, abrió fuego matándolo en el acto.

Ante la confusa situación se informó que Montes Collazo se había suicidado en el lugar, y posteriormente que el suicidio había ocurrido cerca de la planta de carbón en la comunidad Aguirre.

Las versiones no eran ciertas. Montes Collazo siguió marcha en su Toyota Yaris color gris hasta la urbanización Valles de Altagracia, en el sector Los Pollos en Patillas.

A las 8:56 mató a balazos a su vecina Jainette Sánchez Ledée, de 45 años, con quien mantenía una disputa por una colindancia.