Abel Nazario

El exalcalde de Yauco, Abel Nazario. >Josian E. Bruno Gómez/EL VOCERO

A dos días de cumplirse un año de haber sido encontrado culpable por un jurado, por ilegalidades en la nómina de los empleados del Municipio de Yauco, el exalcalde Abel Nazario, será sentenciado esta tarde por el juez federal Joseph Laplante.

La sentencia se llevará a cabo de forma virtual a las 2:00 p.m.

El 21 de marzo un jurado encontró culpable al otrora senador en 28 de los 34 cargos que pesaban en su contra. La acusación original era de 37 cargos.

El 3 de septiembre del pasado año, Laplante le desestimó los cargos por fraude electrónico. Sin embargo, no desestimó los cargos por presentación de declaraciones falsas.

El 12 de septiembre de 2018 un gran jurado acusó al exejecutivo municipal por presuntamente fabricar o utilizar documentos falsos y cometer fraude electrónico desde el año 2013 al 2016 mientras fue alcalde de Yauco.

En mayo de 2013, durante una auditoría rutinaria de los registros del municipio, la Oficina del Contralor descubrió que los empleados municipales tenían que trabajar dos horas voluntarias por día. Esta irregularidad fue referida a la División de Horas y Salarios del Departamento del Trabajo Federal (WHD, por sus siglas en inglés), que determinó que este requisito de trabajo voluntario era una violación de la Ley de Normas Laborales (Fair Labor Standards Act).

En febrero de 2015, Nazario Quiñones firmó un acuerdo de pago de salarios retroactivos con la División de Horas y Salarios del WHD en el que acordó pagar salarios por un total de $588,961.43 a 177 empleados municipales. Estos pagos retroactivos incluían el período del 1 de agosto de 2012 al 31 de julio de 2014.

El acuerdo enumeraba a cada empleado al que se le adeudaba un salario, el monto que se les debía y la fecha en que cada empleado debía recibir el pago. El acuerdo permitía al municipio hasta febrero de 2018 para completar los pagos.

En agosto de 2016, durante la próxima auditoría rutinaria de los registros del Municipio, la Oficina del Contralor supo que, aunque los empleados habían recibido pagos de lo que se les debía según el acuerdo al que Yauco había llegado con el WHD, el Municipio comenzó a retener los salarios regulares de los empleados. Esto sin el conocimiento de estos o el consentimiento del WHD.