Nilda Álvarez

Los investigadores del CIC de San Juan y la Fiscalía, aguardan por los resultados de las pruebas de ADN de la gorra y la camisa ocupadas en la escena del asesinato de la líder comunitaria y artista Nilda Álvarez Lugo, ocurrido en la noche del viernes 13 de noviembre, para proceder a detener a un deambulante sospechoso y hacer las comparaciones.

Fuentes de alto nivel en el Negociado de la Policía afirmaron que, al no tener un testigo presencial del asesinato de Álvarez Lugo, es necesario tener los resultados de las piezas de vestir ocupadas que se encuentran en los laboratorios del Negociado de Ciencias Forenses (NCF)

De detenerse al deambulante, cuyas imágenes supuestamente fueron grabadas por varias cámaras de seguridad, se espera que el NCF ya tenga los resultados para hacer las comparaciones de forma expedita.

De ocurrir la detención, el sospechoso tendrá que ser dejado en libertad si al cabo de 36 horas no se tienen los resultados de las pruebas que lo incriminen científicamente como el presunto autor del feminicidio.

Las autoridades determinaron que el asesino se llevó el teléfono celular de la víctima, y lograron dar con varias personas que recibieron llamadas de ese teléfono, después de la alevosa muerte.

Mientras la investigación aparentemente está aguantada en espera de los resultados de ADN y de otra evidencia. Supuestamente el deambulante se esfumó del área de Río Piedras.

La Fiscalía ha continuado emitiendo peticiones para examinar las grabaciones de las cámaras de seguridad de comercios, oficinas y residencias en el casco urbano de Río Piedras.

Según las imágenes, el sospechoso llevaba una gorra negra y una camisa similar a las ocupadas en el apartamento de Álvarez Lugo, en el edificio Balseiro Elderly Housing, en la esquina de las calles Balseiro y Añasco de Río Piedras.

Los fiscales Mibari Rivera Sanfiorenzo y Héctor Rivera, en unión al agente José L. Rivera y al sargento Arnaldo Ruiz, de la División de Homicidios del CIC de San Juan, continuaron ayer realizando diligencias procurando identificar al asesino.

En lo transcurrido del 2020, cuatro mujeres han sido asesinadas en San Juan y ninguno de los casos ha sido esclarecido.

El primero de los feminicidios fue el de la profesora jubilada Eulalia Combas Sancho, de 82 años de edad, ocurrido el 8 de enero en su hogar en la urbanización Town Park, en Río Piedras.

Tras el asesinato la Policía detuvieron a varios individuos y se recuperó el automóvil Hyundai Sonata modelo del 2015, de la víctima. Los sospechosos quedaron en libertad, y según fuentes de la Policía se aguardan por los resultados de pruebas periciales que se encuentran en el NCF.

El 14 de junio fue asesinada la joven Joycette Alvarado González, en la avenida Monte Carlo, en Río Piedras.

En la escena se ocupó un auto Kia Rio color blanco reportado hurtado el pasado 23 de mayo en Guaynabo y otra evidencia, cuyos análisis para obtener evidencia, supuestamente no han concluido.

El tercer feminicidio ocurrió en la noche del pasado de octubre en la avenida Roosevelt en Hato Rey.

La víctima Isadora Marie Nieves Cruz, conocida como Pinky Curvy, de 24 años de edad, se encontraba en libertad bajo fianza por un caso federal de narcotráfico. Se le imputaba ser integrante de la narco organización conocida como las FARC.

El caso no ha sido esclarecido.

En lo transcurrido de año 44 mujeres han sido asesinadas en Puerto Rico, seis más que en el 2019.

La mitad de los casos no han sido esclarecidos.