Aeropuerto

Un avión de JetBlue llegando al aeropuerto Luis Muñoz Marín. >Josian E. Bruno Gómez/EL VOCERO

Agentes del Negociado Federal de Investigaciones (FBI), arrestaron a un turista, tras presuntamente protagonizar un incidente violento a bordo de un vuelo de Boston a San Juan, en el que resultó herido un asistente de vuelo.

El individuo identificado como Khalil El Dahr enfrenta cargos por interferir con los miembros de la tripulación y los asistentes de vuelo.

Se trata de una violación al artículo 46504 del Código de Transporte que se pena con una multa o cárcel de "no más de 20 años, o ambos". 

De acuerdo a una declaración jurada del agente de la División de Contraterrorismo del FBI en San Juan que investigó el caso y que acompaña una denuncia presentada por la fiscalía federal, una hora y diez minutos antes de aterrizar, el imputado, que viajaba en el asiento 6C en el vuelo 261 de JetBlue, intentó hacer una llamada telefónica con su celular y se enojó porque no progresó.

Según la declaración jurada a la que tuvo acceso EL VOCERO, unos 45 minutos antes de arribar a la Isla, El Dahr, corrió hacia el cockpit, donde se encuentran los pilotos, gritando en español que le dispararan.

Uno de los asistentes de vuelo llevó al imputado a la primera fila, que tiene por delante a la cocina del avión.

Acto seguido, un oficial de la tripulación abrió la puerta de la cabina. El Dahr observó la puerta abierta y agarró al asistente de vuelo por el cuello y lo amarró con una mano mientras usaba la otra para agarrar el compartimiento superior y le dio una patada en el pecho. El empleado de la línea aérea no podía respirar: lo estaba estrangulando. 

El asistente de vuelo logró aflojarse la corbata y agarró al imputado para evitar que ingresara en el área de la cocina y obtuviera acceso al cockpit. 

La lucha continuó hasta que seis o siete miembros de la tripulación pudieron inmovilizar a El Dahr, atándole los tobillos y utilizando cinturones de seguridad alrededor del torso. También fue atado en las muñecas con esposas de plástico flexibles. Sin embargo, "El Dahr se resistía tanto que logro romper las esposas plásticas y liberarse", dice el documento.

El imputado fue trasladado a la parte trasera de la aeronave hasta que concluyó el vuelo. Este fue amarrado con al menos, cuatro cinturones de seguridad.

Se alega que diez minutos antes del descenso, se apresuró a la parte frontal del avión y pidió que le dispararan y lo mataran gritando en español y en árabe.

El Dahr gritaba además el nombre de Alá.

“Se produjo una lucha [con los tripulantes] cuando solicitó que le dispararan y lo mataran”, reza el documento.

Tras aterrizar, miembros de las fuerzas de seguridad ingresaron en el avión y detuvieron al pasajero.

Otros asistentes de vuelo fueron entrevistados sobre el incidente y confirmaron el ataque.