Juez

Luego de examinar el alcance de la decisión de la Corte Suprema estadounidense en el caso Ramos v. Louisiana, el Tribunal Supremo local concluyó que la unanimidad en los veredictos también aplica en Puerto Rico.

La determinación del máximo foro judicial estatal está contenida en una opinión en respuesta a la petición de revocación presentada por Tomás Torres Rivera, convicto por actos lascivos contra tres menores, quien solicitó a esta corte que revocara el dictamen condenatorio en su caso.

Los jueces ordenaron la celebración de un nuevo juicio.

“Una lectura de la opinión emitida por el Tribunal Supremo de Estados Unidos en Ramos v. Louisiana, supra, devela que la unanimidad constituye una protección procesal esencial adicional que deriva de -y es consustancial a- el derecho fundamental a un juicio por jurado consagrado en la Sexta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. El reconocimiento de la unanimidad como una cualidad intrínseca del derecho fundamental a un juicio por un jurado imparcial es vinculante en nuestra jurisdicción y obliga a nuestros tribunales a requerir veredictos unánimes en todos los procedimientos penales por delitos graves que se ventilen en sus salas”, reza la opinión.

En la opinión suscrita por la jueza asociada Anabelle Rodríguez Rodríguez, con la que votaron de conformidad todos los jueces y juezas del tribunal, se extendió la interpretación que hiciera el máximo foro judicial estadounidense del derecho fundamental a un juicio por jurado garantizado por la Sexta Enmienda de la Constitución federal.

“De esta manera, se instituye en nuestro ordenamiento la unanimidad del jurado como un requisito de sustancia para lograr una convicción en un procedimiento penal en el que se le imputa a un acusado la comisión de un delito grave”, indica el documento.

Señala que en virtud del cambio en el estado de derecho que implica lo decidido en Ramos v. Louisiana, el Tribunal Supremo de Puerto Rico determinó que una condena dictada en virtud de un veredicto no unánime transgrede las salvaguardas procesales inherentes al derecho fundamental a un juicio por un jurado imparcial. Conforme a lo resuelto por el Tribunal Supremo de Estados Unidos, en la opinión se explica que el precedente pautado es aplicable a aquellos casos que se encuentren en el proceso de revisión apelativa.

“En el caso del señor Tomás Torres Rivera, este tenía sometido ante el Tribunal Supremo de Puerto Rico un recurso de certiorari solicitando la revisión de su sentencia condenatoria cuando se emitió la decisión de Ramos v. Louisiana. El 22 de abril de 2020 presentó una moción urgente, la cual fue acogida por el Tribunal Supremo, que tras los trámites de rigor revocó los dictámenes condenatorios y ordenó la celebración de un nuevo juicio para tres cargos por el delito de actos lascivos para los cuales el jurado no emitió un veredicto unánime. Las demás sentencias condenatorias dictadas en contra del señor Torres Rivera para las cuales sí se rindió un veredicto unánime permanecerán inalteradas”, destaca el comunicado de la Oficina de Administración de los Tribunales (OAT).