Al conocerse ayer la indignación del alcalde de Cabo Rojo, Roberto “Bobby” Ramírez Kurtz, por el cierre de tres cuarteles y el traslado de unos 50 policías, fuentes policiales señalaron que los 12 caballos con que cuenta la División Montada para patrullar el litoral playero de ese municipio pasarán a la disposición de la comisionada en Asuntos Gerenciales de la agencia y que podrían ser vendidos cada uno por $25.
La División Montada de Piñones —que una vez trabajó en las playas del Condado, Isla Verde y Piñones, y que posteriormente pasó a Bayamón— también cesará operaciones como parte de la implementación de recomendaciones incluidas en un estudio para maximizar los recursos en la Policía que forma parte de la reforma de la Uniformada.
En total son 32 los caballos que Servicios Gerenciales tendrá para la venta próximamente, con excepción de los que están enfermos y serán sacrificados y de aquellos que se determine que fueron adquiridos con fondos federales, cuya suerte no se ha determinado.
En el caso de Cabo Rojo, dos de los caballos están enfermos y se contempla que serán sacrificados.
La Policía procura economizar alrededor de $600,000 en alimentos para equinos, medicinas, veterinarios, alquiler de establos y gasolina de los vehículos en que los transportan.
El comisionado Henry Escalera Rivera firmó el pasado 27 de septiembre la orden general que pone fin a décadas de servicio de la Policía Montada.
Preocupado el alcalde
Ramírez Kurtz denunció ayer que el Negociado de la Policía despojará a Cabo Rojo de unos 50 agentes y que la comisionada de Asuntos Gerenciales rechazó sus propuestas para mantener abiertos los cuarteles “para la tranquilidad y seguridad de todos los caborrojeños y de cientos de miles de visitantes en temporada veraniega”.
En un comunicado, Ramírez Kurtz señaló que “el cierre de los cuarteles de la Policía Montada en el sector El Combate y de la división policiaca de Cabo Rojo ubicada en el centro urbano, así como el traslado de la División de Drogas al municipio de Mayagüez, me fue comunicado oficialmente hoy (ayer) durante una reunión con el coronel Roberto Rivera, director de la región policíaca del oeste”.
Agrega el comunicado que “el coronel Rivera comunicó que las operaciones del cuartel de la división de la Policía en el centro urbano de la ciudad se trasladarán al cuartel policiaco de Puerto Real, lo que dificultará el acceso de los ciudadanos a sus servicios. El traslado de los efectivos de la División de Drogas Cabo Rojo al municipio de Mayagüez reducirá aún más la presencia policial en la ciudad”, sostuvo Ramírez Kurtz.
El alcalde agregó que “la Policía tiene la responsabilidad constitucional y primaria de proteger vidas y propiedades para mantener la sana convivencia en Puerto Rico; pero principalmente en municipios como Cabo Rojo, con una población permanente de 50,000 personas, además de los miles de visitantes en temporada veraniega, esparcidos en una extensión territorial de 72 millas cuadradas y 27 millas de costa, sexto pueblo con mayor extensión territorial de la Isla”.
Sostiene el comunicado que Ramírez Kurtz solicitó una reconsideración de la decisión para el cierre de cuarteles y que reiteró al coronel Rivera su propuesta y ofrecimiento para mantener abierto el destacamento policíaco de la aislada y concurrida comunidad de El Combate, mediante el traslado de sus agentes al cuartel de la Policía Municipal sin costo alguno. “Al enterarme que dichos efectivos serían asignados a FURA, enfaticé que el cuartel municipal de El Combate sería el más conveniente para ellos por estar ubicado frente a la playa, con facilidades de estacionamiento y atracadero de embarcaciones, entre otras”, declaró.
“Según la oficialidad policiaca, el cierre de cuarteles y el traslado de agentes destacados en Cabo Rojo responde a la reforma de la Policía estatal impuesta por la corte federal... y los recortes presupuestarios de la Junta de Supervisión Fiscal”, agrega el comunicado del alcalde. Al menos otros tres cuarteles en Ponce están supuestos a cerrar en los próximos días y ya se inició una serie de traslados de agentes a sus nuevas unidades.




