Mónica Puig

La boricua de 26 años disputó cuatro encuentros en el torneo de exhibición Credit One Bank Invitational.

La tenista puertorriqueña Mónica Puig llegó a Miami repartiendo dulces a sus compañeros de viaje luego de una larga travesía en carro desde Carolina del Sur, que le dejó buenas sensaciones.

Puig completó el domingo su primer torneo en Charleston después de ocho meses sin jugar debido a una lesión en su codo derecho y después por lo de la pandemia del coronavirus (Covid-19).

“Yo estoy repartiendo dulces en el carro", soltó Puig entre risas antes de poner en perspectiva su regreso a las canchas.

"Lo pasé bastante bien. Obviamente, (estuve) compitiendo por primera vez en ocho meses y para mí fue una bendición poder competir. Igual todavía me falta un poco de ritmo de competencia, pero fue una buena experiencia volver a cancha”, expresó la medallista de oro olímpica a EL VOCERO antes de llegar a la Ciudad del Sol junto a su entrenador Diego Veronelli y su preparador físico Claudio Galasso.

Del codo, Puig comentó que se sintió bien. “Estoy volviendo otra vez. Siempre va a aparecer uno que otro dolor por ahí, pero estoy poco a poco para llegar a mi forma física. Del brazo estoy a un 100 por ciento”, aseguró.

La boricua de 26 años disputó cuatro encuentros en el torneo de exhibición Credit One Bank Invitational, donde cerró con un balance de una victoria (en dobles) y tres derrotas (dos en sencillos y una en dobles).

“De mi juego estoy a un 75 por ciento. Todavía falta un poco más para llegar al inicio de temporada. Tengo tiempo para trabajar”, señaló Puig.

Su próximo evento en agenda – según comentó – es el torneo World Team Tennis, que comenzará el 13 de julio en West Virginia. Este es un evento que Puig disputó el año pasado en Las Vegas.

Después de eso espera participar del Abierto de Cincinnati, que se disputará del 21 al 28 de agosto en Nueva York.

Este es uno de los primeros torneos calendarizados por la Asociación de Tenis Femenino (WTA, por sus siglas en inglés) después de la cancelación de varios eventos por el Covid-19, que servirá como preámbulo al Abierto de Estados Unidos programado para jugarse sin público del 31 de agosto al 12 de septiembre en la Gran Manzana.

Puig también espera estar ahí.