Allanamiento Yatea

En el allanamiento se le incautó el celular y discos duros.

Lo que comenzó como una denuncia pública por medio de una red social, condujo al arresto ayer de un presunto depredador sexual de menores.

Las alegaciones contra Jorge Javier Marrero Gerena, el dueño de la empresa Yatea, se conocieron por primera vez a finales del mes de abril, por medio Twitter. Jóvenes-incluyendo menores de edad- le imputaban acercamientos impropios de índole sexual.

Más tarde se supo de un allanamiento en su residencia en Vistamar Marina, en Carolina en el mes de mayo y ayer, se le radicaron cargos por intentar coaccionar a una menor, coacción a una menor y producción de pornografía infantil.

Yatea

Agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) arrestaron al empresario Jorge Javier Marrero Gerena. (Carlos Rivera Giusti/EL VOCERO)

Para el sociólogo-criminólogo, Víctor García Toro, el hecho de que antes de que se convirtiera en un caso criminal, fuera un acto viral, es un reflejo de la sociedad en la que se vive.

“Lo que se le suma al acto criminal tipo trata humana y prostitución, es el elemento tecnológico. En el momento en que esa persona hace esos acercamientos, los escribe y los envía, deja la constancia de ese acto criminal. Y una vez se hace viral llega al conocimiento de los medios de comunicación y de la Policía. A pesar de la dimensión negativa, hay una constancia positiva al descubrir quién es y dónde está situado”, expuso el trabajador social.

El experto en conducta humana, agregó que la propia acción criminal abrió un espacio para la discusión de este tema y el rechazo de la sociedad a estas conductas. Así, dijo, se da la oportunidad a los jóvenes de estar alertas sobre este tipo de intercambio de mensajes y a su vez, a los padres, a estar más pendientes de las conversaciones que mantienen sus hijos por medio de la mensajería.

“Enseñan a los jóvenes las posibilidades de que estas cosas pasan. A veces no prestan atención cuando se ofrece un consejo, pero en este caso concreto que está viral lo pueden ver. Esta generación es visual, y pudieron ver y leer los mensajes que se publicaron”, destacó el profesor jubilado de la Universidad de Puerto Rico.

“Este tipo de experiencia es compleja y negativa en su impacto, pero puede tener a su vez un impacto positivo en cuanto a dar visibilidad sobre este tipo de conductas”, agregó García Toro.

Este fue el tuit de la usuaria identificada como Thémis que dio paso a que otras jóvenes también compartieran los acercamientos que presuntamente les había hecho el empresario: “Esperando el día que expongan a los viejos enfermos de YATEA. ¿O no lo van a hacer porque se quedan sin pon para Palomino? Déjenme decirles que ahí sí que hay viejos verdes y puercos. Y lamentablemente muchas se quedan calladas, pero siguen yendo y auspiciando el vacilón”. Luego de su llamado a que otras mujeres se unieran a su denuncia, se inundaron las redes con screenshots de conversaciones que daban cuenta de acercamientos de índole sexual.

El dueño presuntamente se acercaba a las denunciantes para comentarles sobre una supuesta oportunidad de que estas aparecieran en fotos para promociones. En todos los mensajes publicados, utilizaba el mismo patrón de llamarlas “babys” y hacerles acercamientos que terminaba en una oferta para ser “sugar baby”.

El testimonio ofrecido en el podcast En qué quedó recoge la experiencia de la joven de 23 años, quien aseguró que luego de su publicación “comenzó a recibir un montón de DM’s (mensajes directos) de menores y de muchachas mayores de edad, de entre 15 hasta 23 a 24 las más grandecitas”.

“Si eran menores (Marrero Gerena) se emocionaba más. Les decía: ‘Nunca he estado con una menor como tú, etcétera, y todo ese tipo de cosas’”, contó. Uno de los mensajes que más le impactó fue el que le envío a una joven de 15 años, en el que le pedía que explicara el “mega cuerpo”.

De otro lado, la abogada y experta en redes sociales, Julizette Colón Bilbraut, aseveró que siendo jóvenes nativas digitales “era más cómodo y más fácil para estas víctimas salir anónimamente”, ya que sienten que es un espacio protegido.

No obstante, recalcó que son las mujeres jóvenes, y no el medio, las que merecen el reconocimiento de que este caso haya salido a la luz pública, y que una persona será procesada por los presuntos actos.

“La primera validación no tiene que ver con el medio, es para las mujeres jóvenes. Eso antecede el hecho de que fue exitoso el uso de los medios electrónicos para iniciar el procesamiento. Así que eso denota un cambio como sociedad que hemos estado viendo a nivel mundial. Con relación a la tecnología, las jóvenes dieron un paso, el estado las escuchó y el sistema de enjuiciamiento está aquí”, detalló.

Según el pliego acusatorio en contra de Marrero Gerena, este utilizó las cuentas de Yatea en Instagram y WhatsApp para enviar mensajes de texto y compartir fotos y vídeos con las menores.

Entre las revelaciones del documento, se alega que envió mensajes de texto a “lo que él creía” que era una menor de 13 años, una de 15 y otra de 16 para incitarlas a incurrir en una conducta sexual ilícita. 

Además se le acusa de incurrir en conducta sexual explícita con el propósito de producir imágenes contra la joven de 16 años. 

De ser encontrado culpable, se expone a una sentencia de entre 15 a 30 años de cárcel por producción de pornografía infantil y de entre 10 años a cadena perpetua por los cargos de incitar a una menor a incurrir en conducta sexual explícita.