Helen

Tan pronto Liz, abre su boca para cantar su gata Helen, se le tira encima mostrando su incomodidad al escuchar cantar a su mamá.

“Creo que estaba sentada en el mueble y empecé a cantar y ¡ella brincó hacia mi. Pensaba que simplemente estaba siendo hiperactiva, así que lo hice mucho caso las primeras veces que pasó.”, explicó Liz a El Dodo.

Según Liz, tiempo después se dio cuenta que realmente a Helena le molesta que ella cante.

“Ella sabe que es chistoso así que ella lo hace, solo para ser graciosa”, añadió Liz.

“Para Helena, este es el tiempo de jugar. El yo cantar y ella atacarme es como si yo fuera su juguete gigante”. dijo.

Liz, asegura que su gata ni la muerde, ni la hiere solo que es una gata muy juguetona.

La historia de Helen es una inspiradora. Helen, fue una gatita callejera que encontró un amigo de Liz. Desde ese momento Liz se enamoró de su hija felina y asegura que nunca la dejará ir.

Mira como reacciona Liz al canto de su mamá

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