“Prioridad” mejorar los servicios a veteranos

Al celebrarse el Día del Veterano, estimo pertinente recordar un corto poema de Charles Province, autor americano, que muy bien describe la relevancia de los veteranos en nuestra vida diaria. Se titula: Es el Soldado:

“Es el soldado, no el periodista,/ quien nos ha dado la libertad de prensa./ Es el soldado, no el poeta,/ quien nos ha dado la libertad de expresión./ Es el soldado, no el agitador de campus,/ quien nos ha dado la libertad de manifestación./ Es el soldado, no el abogado,/ quien nos ha dado el derecho a un juicio justo./ Es el soldado, no el político,/ quien nos ha dado el derecho de voto./ Es el soldado, que saluda a la bandera,/ que sirve bajo la bandera,/ y cuyo ataúd está envuelto en la bandera,/ quien permite al manifestante que queme la bandera.” Charles M. Province

Estas palabras nos recuerdan que nuestra nación tiene una gran deuda de gratitud con sus veteranos. A través de discreta valentía y grandes sacrificios, los veteranos han asegurado la libertad que los fundadores de la nación buscaban establecer en el nuevo mundo. En cualquier lugar, en cualquier momento que la nación les ha llamado, en tiempos de oscuridad y peligro, como en tiempos de paz y prosperidad, los veteranos americanos —incluyendo a los hijos e hijas de Puerto Rico— han dicho presente, cargando la antorcha de la libertad orgullosamente para todos.

En este Día del Veterano —tal como ha ocurrido por los pasados 17 años— continuamos defendiendo nuestras libertades y combatiendo el terrorismo.

Esta realidad hace necesario que en este día honremos a aquellos veteranos cuyo servicio está plasmado en la historia de pasados conflictos, pero también nos hace recordar a los miles de ciudadanos-soldados de la Reserva del Ejército de Estados Unidos en Puerto Rico, el comando del Ejército a nivel federal más grande en la región del Caribe, quienes contribuyen a la rica historia de nuestra nación.

Tal como han demostrado por los pasados 17 años, nuestros hombres y mujeres sirviendo en las Fuerzas Armadas tienen un entrenamiento de primera, el mejor equipo y comandantes muy capaces. Pero además tienen una gran ventaja; tienen el ejemplo de aquellas generaciones de veteranos del pasado. Desde el mismo día en que George Washington tomó comando, el uniforme del Ejército ha sido siempre símbolo de valentía, decencia y esperanza en un mundo lleno de maldad y oscuridad. Todos los que han llevado este uniforme —incluyendo a miles de soldados de Estados Unidos provenientes de Puerto Rico— se han ganado la gratitud eterna de toda la comunidad estadounidense.

Aunque algunos no lo quieran reconocer, debemos a nuestros veteranos una deuda imposible de pagar. Todo lo que podemos hacer es recordarles, recordar sus sacrificios y el porqué de su servicio. Sin embargo, debemos honrar su dedicación con obras, no palabras. ¿Cómo podemos agradecerles a nuestros veteranos por todo lo que han hecho por la población general? Sencillo.

Simplemente dediquémonos a vivir nuestras vidas plenamente, disfrutando las grandezas de nuestra nación y aprovechando de manera constructiva todo los derechos y las libertades que tenemos.

Votemos en cada elección. Expresémonos en las plataformas sociales, ofrezca su tiempo voluntario a causas justas, sirva de mentor a un niño, en fin, vivan sus vidas, sean buenos ciudadanos y nunca, nunca se dejen amedrentar por el terrorismo. Solo así, todos nuestros veteranos estarán orgullosos de saber que sus sacrificios no fueron en vano.

En este Día del Veterano, solo recuerden que nuestros soldados son fuertes, perseverantes, creativos y determinados.

Tengo confianza de que la presente generación de veteranos se unirá con gracia a las generaciones del pasado; y juntos habrán ayudado a crear una mejor nación, un mejor Puerto Rico.

Que nuestras palabras sean secundadas por acciones. No solo digas gracias a nuestros veteranos.

Demuéstralo.