Latente la amenaza del mosquito Aedes aegypti

En estos momentos, Puerto Rico, al igual que la gran mayoría de países del mundo se encuentran sufriendo los efectos de la pandemia del Covid-19. Sin embargo, es importante recalcar que no estamos exentos de sufrir otros eventos importantes de salud como el dengue, que es una enfermedad endémica (que afecta habitualmente) en el País. Por lo tanto, hay que empezar a tomar las medidas apropiadas para prevenir que la Isla se vea afectada por una condición que podemos ayudar a controlar.

¿Qué es el dengue?

El dengue es una enfermedad viral aguda causada por uno de cuatro tipos de virus (DEN 1-2-3-4) y transmitida a través de la picadura del mosquito Aedes aegypti. La infección con uno de los serotipos solo provee inmunidad contra ese serotipo, pero no contra los restantes.

Síntomas

La mayoría de las infecciones por dengue son asintomáticas o con muy pocos síntomas. Las manifestaciones clínicas pueden variar desde síntomas leves hasta graves:

  • Aproximadamente una de cada cuatro personas infectadas con dengue se enferma.
  • En las personas que se enferman con dengue los síntomas pueden ser leves o graves.
  • El dengue grave puede poner la vida en peligro en unas pocas horas y a menudo requiere hospitalización. 

Dengue leve

El síntoma más común del dengue es la fiebre junto a cualquiera de los siguientes:

  • Náuseas, vómitos
  • Sarpullido
  • Molestias y dolores (dolor en los ojos, generalmente detrás de los ojos, dolor muscular, dolor en las articulaciones o dolor en los huesos) 

Los síntomas de dengue generalmente duran entre 2 y 7 días. La mayoría de las personas se recupera en alrededor de una semana.

Dengue grave o hemorrágico

Cerca de 1 de cada 20 personas que se enferman con dengue presenta dengue grave.

El dengue grave es un tipo de enfermedad más serio que puede causar shock, hemorragia interna e incluso la muerte.

Es más probable que se presente dengue grave si se ha tenido una infección por dengue anteriormente.

Los bebés y las mujeres embarazadas tienen mayor riesgo de presentar dengue grave. 

Síntomas y signos de advertencia de dengue hemorrágico

Los signos de advertencia generalmente comienzan en las 24 a 48 horas después de que ha desaparecido la fiebre.

Estos signos y síntomas son los siguientes:

  • Dolor o sensibilidad en el estómago
  • Vómitos (al menos 3 veces en 24 horas)
  • Sangrado por la nariz o las encías
  • Vómitos con sangre o sangre en las heces
  • Sensación de cansancio, inquietud o irritabilidad
  • Baja en el conteo de plaquetas

Si una persona está enferma o cualquier familiar que esté también enfermo y presenta estos signos y síntomas debe acudir a cualquier emergencia local o a una entidad hospitalaria. El dengue grave es una emergencia médica y requiere atención médica u hospitalización inmediata.

Datos de epidemias del dengue

Durante las últimas décadas la infección por dengue ha reaparecido como una causa importante de enfermedad en Centro América y el Caribe donde se han reportado un aumento considerable en las epidemias de dengue y dengue hemorrágico.

Es difícil predecir las epidemias del dengue, pero es conocido que la frecuencia de las epidemias ha aumentado significativamente en los últimos 20 años. 

Las razones que explican este aumento en los casos de dengue en Puerto Rico y en otras regiones del mundo son complejas. Sin embargo, se han identificado varios factores que parecen contribuir a este aumento. Entre ellos se han mencionado los siguientes:

  • Cambios demográficos globales.
  • Deterioro de la infraestructura de salud pública.
  • El aumento de los viajes por avión.
  • Temperaturas más cálidas. La humedad y la lluvia pueden aumentar la densidad de las poblaciones de mosquitos y sus tasas de sobrevivencia.
  • Las características de las casas y del ambiente doméstico también pueden estar asociadas al riesgo de infección. Por ejemplo, la ausencia de tela metálica en las ventanas y puertas hace más fácil la entrada del mosquito a las casas.
  • Los envases sin tapa que puedan contener o almacenar agua, las llantas usadas y los desperdicios sólidos son factores asociados con un mayor riesgo de infección, pues todos ellos sirven de criadero para el mosquito.
  • Otros factores que pueden estar asociados con el riesgo de infección de dengue incluyen la cepa del virus, la introducción de un nuevo serotipo en un lugar y el nivel de inmunidad de una población contra serotipos específicos.

Dengue en Puerto Rico

En Puerto Rico, el dengue es una enfermedad endémica que exhibe un patrón de baja actividad de marzo a junio y un pico de transmisión que generalmente ocurre entre septiembre y noviembre. Los meses de transmisión más alta en Puerto Rico son también los meses más cálidos y lluviosos y coinciden con la temporada de huracanes. Cada cierto tiempo el nivel de transmisión de dengue en la Isla aumenta a niveles epidémicos.

Desde 1899, se han documentados varias epidemias: 1905, 1915, 1945 y en 1963. Esta última fue la primera epidemia confirmada virológicamente con cerca de 27,000 casos notificados. Luego ocurrieron brotes que afectaron toda la isla en 1969, 1977, 1978, 1981 y 1982. En 1985 se documentó por primera vez la transmisión simultánea de tres de los serotipos de dengue. A esta situación le siguió una epidemia de grandes proporciones en 1986 cuando se reportaron 10,659 casos.

En la década de 1990 ocurrieron epidemias de dengue en 1994, 1995 y 1998. En 2005 y 2007 también fueron años de transmisión epidémica.

La epidemia reportada en 2007 se declaró el 8 de agosto de ese año, con un total de 10,964 casos sospechosos de dengue reportados, menor que la epidemia de 94-95 y de 98, mientras que los casos de dengue hemorrágico fueron 48 positivos y nueve muertes confirmadas. Este aumento en el número de casos esperados se observó a partir de junio de 2007; el aumento ocurrió de manera sostenida hasta el momento en que se declaró la epidemia. Los serotipos circulantes fueron DEN-3 (62%), DEN 2 (32%), DEN 1(5%) y DEN 4 (1%). Durante esta epidemia básicamente todas las regiones de la Isla fueron afectadas. La región con mayor número de casos reportados fue Fajardo con una tasa de 5.2 por 1,000 habitantes, seguida por Mayagüez, 4 por 1,000.

La epidemia del año 2010 ha sido una de las más impactantes con 22,000 casos reportados y 33 muertes. A partir del año 2000, el dengue, después de la malaria, es la segunda enfermedad más común transmitida por mosquitos que afecta a los seres humanos.

Las enfermedades como el dengue necesitan un fuerte apoyo de las comunidades para su control. Esto es así, debido a que el ambiente apropiado para el crecimiento del vector ocurre mayormente dentro de los hogares. El mantener plantas con aguas estancadas, recipientes con agua en los patios, mal almacenamiento de gomas de vehículos desechadas y piscinas sin mantenimiento, son razones de gran importancia en la expansión del mosquito. Todas ellas ocurren dentro de los hogares.

Ante este hecho, las estrategias deben estar dirigidas a fortalecer fuertemente la educación a las comunidades. Se recomiendan las visitas casa por casa a las comunidades más afectadas. Es importante lanzar una campaña en los medios clara y precisa, aumentar las alianzas con los alcaldes, los cuales pueden iniciar un apoyo logístico particularmente en la fumigación en los municipios. Un dato importante que vale la pena destacar es la creencia que existe en todos los niveles de que la fumigación externa es la solución al problema, así que todos claman por esta, pero este método soluciona una mínima parte del problema. Es importante atender las querellas por presencia de vectores, se deben inspeccionar escuelas, cementerios y gomeras, visitar hospitales, Centros de Salud (CDT’s) y laboratorios miembros del sistema de vigilancia y mantener el contacto con los distintos medios de comunicación. Todas estas medidas se llevaron a cabo durante la epidemia de 2017 en la que se logró controlar la expansión de esta epidemia. En la actualidad, se está recomendando el uso de larvicidas y la liberación de mosquitos machos.

Prevención

Una vacuna para prevenir el dengue (Dengvaxia®) ha sido autorizada y está disponible en algunos países para las personas de entre 9 y 45 años de edad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la vacuna solo se administre a las personas que hayan tenido una infección anterior confirmada por el virus del dengue. 

  • El fabricante de la vacuna, Sanofi Pasteur, anunció en 2017 que las personas que reciban la vacuna y no hayan estado infectadas por el virus del dengue anteriormente podrían estar en riesgo de presentar dengue grave, si contraen el dengue después de ser vacunadas.
  • En mayo de 2019, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) autorizó el uso de Dengvaxia® en ese país en los niños de entre 9 y 16 años que vivan en un área donde el dengue sea común (los territorios estadounidenses de Samoa Estadounidense, Guam, Puerto Rico y las Islas Vírgenes de los Estados Unidos) y que hayan tenido una infección previa por el virus del dengue confirmada por laboratorio.
  • Aún no hay información acerca de la disponibilidad de la vacuna en los territorios de los Estados Unidos.

Realización de pruebas

  • Se debe consultar al proveedor de atención médica si se tiene síntomas de dengue y vive en un área con riesgo de dengue o ha viajado a una de esas áreas recientemente.
  • Si se ha viajado recientemente a un área con riesgo de dengue, se debe informar a su proveedor de atención médica.
  • La única forma de confirmar el diagnóstico es con un análisis de sangre.
  • El proveedor de atención médica podría ordenar análisis de sangre para detectar el virus del dengue u otros virus similares como el del zika o el chikungunya.

Fuente: Centros para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC) y el Departamento de Salud de Puerto Rico.