Comerciantes de acuerdo a que se cobre IVU sobre ventas en Internet

>Foto: AP

Sin lugar a dudas, muchos niños (y hasta los más pequeñines) recibieron de regalo de Santa Claus o los Reyes una tableta electrónica o un teléfono inteligente. Eso es fantástico, puesto que hoy día es indispensable contar con estos equipos que nos facilitan las comunicaciones y que son necesarios para que tanto niños como jóvenes realicen las tareas escolares en todos los niveles educativos y, por qué no, para divertirse. Por eso, nos parece muy apropiado recomendarles establecer unas reglas sobre el uso adecuado de estos, ya que se han convertido en los vehículos para acceder la Internet. Es importante que nuestros niños y jóvenes conozcan los riesgos y consecuencias de su mal uso. También es necesario que los padres no permitan que estos se conviertan en las niñeras (baby sitters) de sus niños, como vemos que está sucediendo muy a menudo. Si el nene está aburrido o llorando, se le da el celular y el niño accede lo que quiera. Esto puede ser peligroso.

Por eso, lo primero que los padres deben recordar es que se debe establecer el porqué, cuándo y para qué utilizar la Internet en el hogar. Es necesario dejar bien claro que se usará principalmente con fines educativos y que el uso recreativo se establecerá de acuerdo con las edades de los niños y jóvenes. También conviene conversar sobre los peligros de compartir información personal, como números de teléfonos, direcciones y fotos. Además, deben entender que chatear con un amigo desconocido no necesariamente significa que se esté comunicando con un niño o joven de su misma edad. Muchas veces hay adultos que se hacen pasar por niños y jóvenes para engañarlos. Debemos alertarlos sobre los peligros de la red. Se sabe que un alto porcentaje de los menores que chatean en la Internet recibe algún tipo de acoso y el más peligroso es el de tipo sexual. Si usted tiene niños pequeños puede considerar bloquear algunas páginas web para asegurarse que ellos no accederán aquellas creadas para adultos. Si usted no sabe cómo hacerlo, debe buscar una persona que lo asesore tan pronto sus niños tengan acceso.

También recomendamos que los padres supervisen el uso de las tabletas y teléfonos regularmente. Permitir que sus hijos lleven el equipo a sus cuartos puede suponer que en lugar de estudiar o acostarse a dormir estos accedan páginas sociales o para adultos sin su autorización. Por eso, no está mal que usted establezca unas reglas escritas para el uso de estos equipos y que las mismas indiquen las penalidades si se rompen. Otras reglas que debe implementar de inmediato es que las contraseñas no pueden ser secretas. Ustedes como padres deben conocerlas para que puedan acceder las páginas web a las que acceden sus hijos, especialmente si estos son menores. Es fundamental que recuerden que hay que delimitar el uso de la Internet y establecer unos objetivos específicos para cada sesión de trabajo.

Por otra parte, deseamos compartir con ustedes “Diez reglas básicas para comportarse en la red” elaboradas por IETF (Internet Engineering Task Force) que nos parece necesario conocer y promover en nuestros hogares (http://www.elmundo.es/sociedad/2017/01/22/5880b099e2704e7c598b45e2.html), especialmente cuando los hijos acceden páginas sociales como Facebook, que es muy popular entre niños y jóvenes, o tienen que realizar un trabajo en línea con compañeros de clases. Estas son:

• Nunca olvides que la persona que lee el mensaje es otro ser humano, de modo que cuida tus expresiones, no vayas a herir susceptibilidades.

• Sigue los mismos estándares de comportamiento que tienes en tu vida, aunque tu comunicación sea en línea.

• No acostumbres a escribir todo en mayúsculas, pues escribir de esta manera se considera como gritar y, además, dificulta la lectura.

• Respeta el tiempo y el ancho de banda de otras personas.

• Muestra tu lado positivo mientras estés en línea. En otras palabras, sé cortés, no utilices lenguaje soez, sé considerado en tus expresiones.

• Comparte tus conocimientos con la comunidad.

• Contribuye a que los debates en los que participes se lleven a cabo con altura.

• Respeta la privacidad de terceras personas.

• No abuses de tu poder o de las ventajas que puedas tener.

• Comprende que todos podemos cometer errores. No todos tienen el mismo dominio de la computadora que tú. Igualmente, los otros podrán comprender los tuyos.

Sin lugar a dudas, estas recomendaciones que les hacemos y las reglas básicas que nos ofrece la IETF pueden ayudarnos a entender que nuestros hijos necesitan guías para utilizar la Internet y que solo nosotros somos los que se las podemos proveer.