jenniffer
La comisionada residente en Washington, Jenniffer González, asegura que su proyecto de admisión —presentado por el congresista Darren Soto— terminará con el estatus territorial de la Isla. >Josian E. Bruno Gómez/EL VOCERO

La vista sobre estatus celebrada para evaluar el proyecto de estadidad de los congresistas Darren Soto (D-FL) y Jenniffer González, comisionada residente de Puerto Rico, y el proyecto de independencia solapada de Nydia Velázquez fue lo mejor que le ha pasado a la lucha por lograr la estadidad. He sido testigo de procesos de este tipo que han sido abortados, pero que siempre la estadidad era la muchacha fea del baile. Jamás se hablaba lo importante y con pasión y preparación. Una ponente como la licenciada Christina Ponsa-Kraus, en representación de 47 profesores de Derecho de distintas universidades, le permitió a González, con habilidad magistral, derrumbar los mitos esgrimidos contra la estadidad. Quedó evidenciada la labor de González y del gobernador Pedro Pierluisi trabajando en equipo por la igualdad que Puerto Rico reclama.

Como muchos, tengo memoria histórica y escuchaba las vistas y la razón y la emoción me acompañaban y no podía creer que nuestra comisionada fuera por mucho la estrella. Respetada y querida por republicanos y demócratas, evidenció que ha hecho el trabajo congresional, el estratégico y el ideológico. Logro que Aníbal Acevedo Vilá fuera inconsecuente y líder de nada y para nada. También bailó en la casa del trompo y Velázquez, la que creía que era dueña y señora de la vista, no pudo defender efectivamente su proyecto y mucho menos atacar el de estadidad.

Quedó claro que la consulta de noviembre pasado fue totalmente válida, que el 52.53% que obtuvo la estadidad es más que suficiente para que el Congreso actúe sin dilación alguna. Se estableció que nunca se ha exigido un porcentaje para ganar y que solo hay dos opciones no territoriales y no coloniales, la estadidad y la independencia. Por primera vez, el Estado Libre Asociado (ELA) no apareció ni por los centros espiritistas, habiendo un reconocimiento expreso de que no es opción para nada. Se acabó. Llamen a José Luis Dalmau, presidente del Senado y del Partido Popular Democrático (PPD), y traten de explicárselo.

Se planteó claramente que hablar de libre asociación es algo que solo se puede dar entre dos países independientes. Que eso es simplemente independencia y que esta y la estadidad son las únicas a enfrentarse. ¿Para qué la Convención Constitucional? Solo para atrasar y dividir. ¿Para qué el tiempo que se le da al Congreso tan largo? ¿Por qué todo el invento? Para detener el proceso de estadidad. Para desviar el proceso de transición y todo lo que se acuerde. Aquí no hay engaños ni trucos, solo esperanzas, igualdad, dignidad que por más de 100 años se nos ha negado.

¿Que no hay ambiente para la estadidad? ¡Será en el comité del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP)! Porque quedó meridianamente claro que lo hay y cada día será más. El PPD quedó enterrado entre las discrepancias de Rafael “Tatito” Hernández, presidente de la Cámara, y Acevedo Vilá. Los dos quieren realizar sus propias agendas y el efecto neto es que todos han sido tristemente irrelevantes.

Los estadistas tenemos que trabajar duro, pero con la seguridad de que hay un equipo de primera para demoler la mentira y que tenemos la mejor comisionada en González, orgullo de todo puertorriqueño que ame la ciudadanía americana y la unión permanente.