Janer y Román

En la foto el secretario del Departamento de Seguridad Pública, Pedro Janer (izquierda) y el secretario de Estado, Elmer Román.

Los nombramientos erráticos —tanto como los tardíos— pueden convertirse en foco de inestabilidad para un gobierno y en causa directa de disloque y empobrecimiento de la calidad del servicio que demanda la ciudadanía.

La misma expectativa de inestabilidad puede nutrirse también de los prolongados interinatos en agencias e instrumentalidades claves del gobierno de Puerto Rico.

Y esto hay que evitarlo, sobre todo ante la marcada necesidad colectiva de que —desde el gobierno— se deje atrás la improvisación y se trabaje con ahínco y seriedad en dotar al País de organismos públicos competentes en la gestión de la seguridad, en el manejo de emergencias, en la efectiva ejecución de políticas de protección del ambiente y los recursos naturales.

En los nombramientos, asimismo, el Ejecutivo debe poner un poco más de cuidado, para que el fiasco por “desconocimiento” no se convierta en la orden del día. Dramatiza esto último el caso del nombramiento del licenciado Rafael Machargo Maldonado como secretario interino del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales.

Una simple observación en la Legislatura del Código Político fue suficiente para que se concluyera que el designado no llenaba los requisitos para ocupar interinamente el cargo, por la razón de que no fungía en ningún puesto en la importante agencia. Se tuvo que proceder, entonces, a retirar dicho nombramiento de la consideración del Senado y darle paso como secretaria interina a Cynthia Rivera Morales. Salvado ya ese importante detalle político-jurídico, Recursos Naturales queda pendiente de un nombramiento para el cargo en propiedad.

Mientras cosas como esta ocurren, Elmer Román se mueve entre el interinato y el futuro incierto como secretario de Estado, toda vez que su confirmación requiere de la aprobación tanto del Senado —donde parece tener los votos— como de la Cámara de Representantes, donde enfrenta serios cuestionamientos tras surgir entre legisladores serias dudas sobre el papel jugado por el funcionario en el escándalo de los suministros y el famoso almacén de Ponce.

Esta es una agencia fundamental porque —entre otras funciones de gran envergadura— es su titular la primera figura en la línea de sucesión para ocupar interina o permanentemente la gobernación, dependiendo el tipo de ausencia del mandatario elegido.

Otra agencia regenteada por un interino es el Departamento de Seguridad Pública, cuyo secretario Pedro Janer todavía no entrega a la cámara alta la documentación exigida por ley para el escrutinio legislativo.

El ritmo acelerado de crecimiento de la actividad criminal, así como las catástrofes ciclónicas y sísmicas que nos han afectado desde septiembre de 2017 al presente reclaman que Seguridad Pública sea una agencia capaz de articular en un esfuerzo coordinado, efectivo y combinado a todos sus componentes, en particular los negociados de Manejo de Emergencias, de la Policía, de Ciencias Forenses y de Bomberos.

Y que pueda ayudar a superar, con urgencia, la temeraria incomunicación interna que prevalece en Manejo de Emergencias, como denunciara el lunes el nominado comisionado, el general José Burgos.

El País necesita que el Ejecutivo se enfoque y haga el escrutinio adecuado para que sus nominaciones fluyan como debe ser en la Asamblea Legislativa y no terminen siendo una pérdida de tiempo y de recursos valiosos del pueblo de Puerto Rico.