AEE

>Josian E. Bruno Gómez/EL VOCERO

Recientemente el periódico The Wall Street Journal (WSJ) publicó un artículo sobre la evolución de las baterías de ion litio que nos da esperanzas de que por fin puede que llegue el ocaso de los combustibles fósiles y su abuso con Puerto Rico a través del agarre que disfrutan en la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). Cuestión de tiempo si logramos la voluntad política de nuestro país corderito.

Narra el artículo el desarrollo de las baterías de ion litio desde equipos electrónicos, a través de la industria automotriz, que cada vez produce más automóviles eléctricos, y que ya llega a la producción de baterías que puedan potenciar a Disney World durante siete horas enteras. La potencia de esas baterías es cuestión de tamaño. Podrían potenciar industrias, edificios, condominios, estadios deportivos y hasta ciudades.

Pensarán algunos; “¡Ah, pero esas baterías hay que recargarlas!” Claro, pero se pueden recargar con energía solar. Un edificio puede ser nutrido por baterías que se recargan con paneles solares en su techo. Sol a paneles solares, a baterías y disfrute, así de sencillo. En algún momento Puerto Rico “verá la luz” y se irá a aprovechar el sol, que estará ahí por lo menos unos 5,000,000,000 de años más, y es gratis, a menos que a algún buscón se le ocurra adueñarse del sol y ponerle un impuesto.

Para que entendamos la cantidad de energía que nos llega del sol, y que desperdiciamos, permítanme citar al Dr. Facundo Bueso (QEPD), que nos decía en su programa en WIPR del 12 de abril de 1955, “El Astro Rey”; “…cada día se recibe en cada dos millas cuadradas energía solar equivalente a la energía liberada por el estallido de una bomba atómica. En nuestra pequeña isleta la energía solar que cae en un día es pues equivalente a más de 1,700 bombas atómicas; o sea, más de una bomba atómica por minuto” (en Carmen A. Pantoja y Daniel Altschuler. 2017. “Facundo Bueso. Límites del Universo, El fin del mundo y Otros ensayos.” Ediciones Callejón. Ateneo Puertorriqueño). Lo repetía en las clases en la universidad. Energía que se perdió porque no hemos querido aprovecharla.

Nada más triste que poseer una verdad que soluciona, pero que nuestros dirigentes no han querido hacerle caso insistiendo en mantenernos en la pobreza y la penuria, engañándonos a beneficio de los cárteles petroleros. ¡Bendito!

El generar energía a base de combustibles fósiles, y el tener dirigentes gubernamentales y en la AEE que insistan en ello, nos representa una exportación de dinero que jamás volverá a entrar en nuestra economía y que es un abuso social y económico que nos sigue metiendo en una embrolla de la que jamás podremos salir; de esas que le gustan a la Junta de Control Fiscal para seguir manipulando nuestra economía, dado que nuestro costo energético —y claro, el traqueteo— son las principales bases de nuestro descalabro financiero.

El sol es gratis. La tecnología solar está probada y sigue evolucionando, bajándose los costos. La pueden ir a ver a Casa Pueblo ya. Pero cuando nuestros dirigentes se emperran en contra de Puerto Rico, no hay quien nos salve. Such is life. Somos botaratas pobres, pero botaratas. En eso nuestros dirigentes nos ayudan sin reparo alguno.

¡Wow!